INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Construir una sociedad incluyente desde la cultura

Compartir:

Por: Alma Cristina Rodríguez Vallejo 

Las expresiones artísticas son aspectos fundamentales para la inclusión social, son una parte importante de la cultura popular de las ciudades y reflejan lo que somos como sociedad en su conjunto.

De acuerdo con estudios, el arte y las expresiones artísticas ayudan a desarrollar la imaginación, potencian la autonomía y favorecen la integración.

Sin duda, los beneficios son indiscutibles, porque de esta manera se aprovechan para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y mejora su perspectiva individual.

Cada día son más las personas en situación de vulnerabilidad que buscan una forma de transmitir sus sentimientos, su forma de ver el mundo y de cómo sobreviven a una sociedad en vías de entender la inclusión social.

A lo largo de los años, nos hemos encontrado con ejemplos de vida de personajes que han trascendido en la historia con aportaciones a la cultura y a la ciencia que enriquecieron el desarrollo de la humanidad.

En 2019, el municipio de León fue reconocido a nivel internacional por la política de ‘Inclusión de las Personas con Discapacidad’ con el Premio Construir Igualdad que otorga el CIPDH – UNESCO.

De esta manera iniciamos una colaboración institucional con la UNESCO-México y UNESCO-Uruguay para la sistematización de la Política Pública de Inclusión. Uno de los objetivos principales es fomentar la cultura de la inclusión en todos los ámbitos donde la sociedad en general participe activamente.

Este año, la realización de la edición 32 de la Feria Nacional del Libro, Fenal, fomentará espacios y eventos incluyentes del 22 al 31 de julio mediante un formato híbrido, que combinarán actividades presenciales y virtuales que permitirán el acercamiento a diversos públicos amantes de las letras y de las expresiones artísticas.

Estas acciones, con visión incluyente, son el resultado del trabajo interinstitucional y transversal que celebro con mucho gusto. Aprovecho para hacer un gran reconocimiento y felicitar al Arq. Carlos María Flores Riveira, director general del Instituto Cultural de León, por este tipo de iniciativas.

Sin duda alguna, los escenarios de nuestra ciudad para esta edición serán emblemáticos: Plaza de Gallos, Casa de la Cultura Diego Rivera, Museo de las Identidades Leonesas y Teatro María Grever, espacios en los que además de admirar su arquitectura podrán conocer la historia de sus orígenes.

Como institución vamos a participar con algunas actividades y por eso hemos diseñado dinámicas y juegos populares con una temática incluyente en la que toda la familia forma parte, como: crucigramas, juegos de la oca, dibujos, sopa de letras, entre otros.

El objetivo con estas dinámicas es fomentar la cultura de la inclusión y respeto, desde temprana edad, hacia las personas con discapacidad y adultos mayores mediante el uso de palabras y frases incluyentes.

Además, invitamos a todos para que participen en un taller de sensibilización en el que vamos a compartir la enseñanza de la escritura básica en braille y conocer los pormenores de esta forma de comunicación de las personas con discapacidad visual.

También realizaremos el taller de Lengua de Señas Mexicana (LSM), donde el intérprete podrá enseñar el abecedario, saludos básicos y vocabulario en general, para que los asistentes conozcan más acerca de esta herramienta de comunicación.

Sin duda, en la actualidad debemos fomentar más espacios para la expresión de la cultura, el arte y la ciencia. Buscamos cambiar la forma de ver a la discapacidad como una limitación para el desarrollo de las personas en esta condición.

Consideramos que esta es una gran oportunidad que nos ofrece la historia ante la nueva realidad que el mundo vive, derivado de la pandemia. No debemos permanecer ajenos a este cambio generacional, tenemos que adaptarnos y promover más oportunidades para su desarrollo.

Sin duda las expresiones artísticas y culturales son un instrumento que facilita la inclusión y promueve la visibilidad de las personas con discapacidad.

“Pies para qué los quiero si tengo alas para volar”

 Frida Kahlo

Ese es el reto, romper, con bases firmes, los esquemas tradicionales de educación y de expresión que limitan las oportunidades de las personas con algún tipo de discapacidad en todos los ámbitos de la vida diaria.

En DIF León, estamos convencidos en la importancia de una transformación integral donde fomentamos la inclusión social, laboral y educativa, para que las personas con discapacidad tengan autonomía y mayores oportunidades para su desarrollo.

Juntos, sociedad y gobierno, construyamos una nueva cultura de inclusión, hagamos un mejor lugar para potenciar cada una de las expresiones, pues en la medida que abramos estos espacios, entenderemos mejor la realidad de las personas con discapacidad a partir de sus propias perspectivas.

No basta sólo con promover el acceso a la cultura de las personas en esta situación, es abrir la posibilidad para crecer como personas, transformar su situación e incidir en un futuro en una sociedad incluyente.

Noticias relacionadas

Contar historias, no importa dónde

Por: Jorge FloresEl mundo se cuenta en historias, algunos usan los libros y otros la pantalla, Chascas se encuentra en medio de estas dos dimensiones, su mente se mueve cómodamente entre una y otra; con el streaming a tope, el autor chileno ha encontrado el éxito gracias a esta fortaleza. José Ignacio Valenzuela, Chascas, es un creador de contenido de 49 años. Desde niño cuenta historias, cuentos que no tienen un contenedor específico. Letras que se convierten en escenas e imágenes que se traducen en texto; siempre tuvo esta facilidad para navegar en dos formatos, habilidad que hoy es el pilar de su carrera. “Cuando yo era muy chico, a los siete u ocho años, escribía cuentecitos; siempre me gustó escribir (…) Cuando tenía nueve o diez un día salí de mi casa y encontré que había camiones, gente, porque estaban grabando una telenovela. La casa de al lado era la de la villana de la telenovela y entonces quedé deslumbrado con todas estas cosas de las cámaras, el director gritando acción, los actores repitiendo las escenas, imagínate mi cara de emoción que alguien me agarró y me subió al móvil de transmisión y yo veía el director que apretaba botones; hasta me regalaron un libreto”, cuenta el escritor en entrevista para la Revista Cultural Alternativas. “Entonces desde muy chico no tuve diferencias en mi cabeza, en mi proceso creativo, en mi tipo de escritura por pasearme por un formato o por otro. Para mí fue absolutamente natural”, recuerda aún con entusiasmo. Pero luego vino un conflicto externo, la sociedad llena de prejuicios y egos que le pintó una línea entre la televisión y los libros, limitando su libertad creativa y construyendo una frontera que para él nunca había existido. Estudiando literatura en la universidad escribió su primera telenovela y con ello llegaron las primeras críticas, sus colegas y profesores lo menospreciaban por haber caído en ese género ‘menor’; irónicamente, años después, cuando ya era un nombre en el mundo de las telenovelas y continuaba escribiendo libros, en el ámbito televisivo lo miraban con recelo. “Despreciaban el género, «¡Ah se puso tonto José Ignacio, se puso tonto, mira tan bien que iba estudiando literatura con sus libros!». Luego me pasó al revés, cuando estaba haciendo telenovelas seguía escribiendo libros, allá en el mundo audiovisual era «se cree muy muy porque ahora saca libros», era una cosa absolutamente delirante”, relata divertido. Al inicio estos prejuicios representaron un problema en su carrera, elegir televisión o libros; pero con el tiempo descubrió que su capacidad para moverse de un mundo a otro, no era una debilidad, sino una fortaleza que se propuso desarrollar. “Decidí que iba a escribir libros que parecieran películas e iba a escribir series que tuvieran referencias literarias, iba a hacer híbridos. Ahora ese conflicto me terminó dando la clave de mi carrera”. Fue entonces que las líneas que dividían esos dos mundos se difuminaron, pero no solo para él, sino para la industria literaria y audiovisual; ahora la televisión busca a la literatura para alimentarse y la literatura toma de referencia las tendencias en el streaming para proponer nuevas historias. Luego de una extensa carrera escribiendo telenovelas para Televisa y TV Azteca, además de una serie de publicaciones literarias; Netflix, el monstruo del entretenimiento en la actualidad, contactó a José Ignacio para la creación de una serie. Así nació ¿Quién mató a Sara?, que se convertiría en el estreno más visto de habla no inglesa en Estados Unidos, que tiene la plataforma hasta el momento (55 millones de cuentas que vieron la serie en su mes de estreno). “Cuando Netflix me llamó en enero del 2019 para ofrecerme escribir una serie, lo único que me dijeron fue «nosotros queremos una serie de suspenso», yo dije sí por supuesto, ¿qué iba a decir? —recuerda con gracia e ironía—, colgué la llamada y me aterré porque dije «esta es la misma gente que hace Stranger Things, que hace The Crown, que hace House of Cards, es la misma gente que está haciendo eso, yo no estoy a esa altura, yo no les llego ni a la rodilla». Entonces me matriculé en la universidad para estudiar guión de streaming para series, por 6 meses”, declara. Chascas fue descubriendo muchas cosas en este proceso. Las telenovelas tenían pocas pantallas y horarios, así que su oferta y temática era muy limitada, en cambio las series pueden verse en cualquier momento y desde una infinidad de dispositivos; la televisión en el pasado tenía segmentado a su público, hoy el streaming le ha quitado el rostro, edad, clase social y género a quien sea que esté frente a la pantalla. Otro diferenciador importante, el presupuesto, una telenovela podría costar tres millones de dólares, un capítulo de una gran producción en Netflix puede costar sesenta millones de dólares. José Ignacio tuvo que reaprender a contar historias ante la prioridad de cautivar a la audiencia; hoy las producciones llegan a todos los rincones del mundo y es imposible saber con quién se está ‘hablando’. Ante esta disyuntiva, el autor buscó el modo de ser universal, de hablarle a todo el mundo y entonces recordó que en México le enseñaron que hablar con un acento, escribir desde lo específico, es siempre más atractivo. “Me acuerdo haber tenido esa discusión de 30 años de estar en México, alguien me dijo «nosotros los mexicanos mientras más nos vemos, más mexicanos nos ponemos, no hablamos en neutro en nuestras telenovelas, nosotros hablamos en mexicano». Y entonces pensé en esa cita de Tolstoi que decía «pinta tu aldea y serás universal»”. Así fue como Chascas ‘se miró el ombligo’ y contó una historia para sí mismo, una historia calculada que se convirtió en un fenómeno, la razón nadie la sabe; el autor hizo una historia de suspenso, corrupción y abuso de poder pensando que esos elementos podrían atraer a la audiencia, pero el ‘qué’ específico que convirtió a ¿Quién mató a Sara? en el éxito que hoy en día es, nadie lo sabe. “Mi instinto me guió para decirle a mi jefe «mira, por ahí me quiero ir, porque siento que con esa manera al menos vamos a minimizar riesgos», pero minimizar riesgos no significa un éxito, ¿cuántas veces yo mismo he hecho proyectos minimizando riesgos y me ha ido pésimo?, no tengo idea qué sucedió con ¿Quién mató a Sara?”; finaliza el autor. José Ignacio Valenzuela, quien vive entre sus éxitos literarios, sus obras en la televisión y ahora el streaming, participará en la Feria Nacional del Libro de León como uno de los invitados estelares.

Ya hay proyectos seleccionados del 28° Hazle al Cuento

La creatividad e ingenio de las y los niños de Guanajuato para contar historias es compartida a través de ‘Hazle al Cuento’, iniciativa a cargo del Instituto Cultural de León y de la Feria Nacional del Libro de León. El 28° Concurso Estatal de Cuento por y para Niños ya tiene proyectos seleccionados en sus dos categorías; 138 textos fueron recibidos durante este 2021 y analizados por un jurado conformado por Felipe Antonio Fernández Canul, diseñador de cursos para Escuelas Normales de México, conferencista, autor de artículos de divulgación y libros académicos; y Omar Cristiam Santos, maestro en Desarrollo educativo, docente, narrador oral, promotor, mediador de lectura y gestor cultural; ambos beneficiarios vigentes del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), quienes participan en cumplimiento a sus compromisos con el Programa de Interacción Cultural y Social. En la categoría 1, niñas y niños de entre 6 y 8 años, estos son los resultados: Primer lugar Título: Un gran tesoro Seudónimo: Matt Autor: Matías Aguilar Chavez Lugar de nacimiento: Celaya , Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Segundo lugar Título: El árbol de manzanas Seudónimo: Azulhada Autora: Larissa Yaeli Arandia Ontiveros Lugar de nacimiento: León, Guanajuato Tercer lugar Título: Mordelón el molestón Seudónimo: Pingüi el escritor Autor: Ian Emmanuel Servín Jiménez Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Mención honorífica Título: Los globos Seudónimo: Sipi Autora: Luz Carmen Corona Miranda Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Mención honorífica Título: La sirena y el pulpo Seudónimo: Telma Autora: Karol Isabella Alvarado Cano Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Por su parte, en la categoría 2, integrada por niñas y niños de entre 9 y 12 años de edad, la selección quedó de la siguiente manera: Primer lugar Título: El erizo triste Seudónimo: Violeta Autora: Sofía Alejandra Arroyo Guerrero Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Segundo lugar Título: Cada tesoro es diferente Seudónimo: Okami Uchiha Autor: Gibrán García Pérez Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Tercer lugar Título: El día que mi perrita quería ir a la Luna Seudónimo: Pétalo Autora: Leslie Michelle Madrigal Lara Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Mención honorífica Título: La leyenda del Sol Seudónimo: Brisa Autora: Diana Paola Moncada Ramírez Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona Mención honorífica Título: Una historia de la vida cotidiana muy divertida Seudónimo: Capitán cavernícola Autor: Adrián Grajales Díaz Lugar de nacimiento: Celaya, Guanajuato Escuela: Instituto Educativo Rosa González de Carmona El primer lugar de cada categoría recibirá un premio de 2 mil 500 pesos, para el segundo se entregarán 2 mil y al tercero una cantidad de mil 500 pesos. La y los ganadores, así como las menciones honoríficas, recibirán un paquete de libros y sus historias estarán integradas en un libro impreso que será presentado en el marco de la edición 33 de la Feria Nacional del Libro de León. ¡Felicidades a las niñas y niños escritores!