INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Lectura y cuidado animal a través de taller didáctico

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‘Cuentos por niños para abuelos peludos’ es un proyecto que busca acercar a niñas y niños a la literatura y al cuidado animal a través de talleres emprendidos por el Instituto Cultural de León en colaboración con la Fundación Animare León.

Mediante esta actividad, el encuentro con el arte será a partir de la lectura que las y los participantes realicen a ancianos y jóvenes perritos sobre cuentos infantiles seleccionados precisamente con temática de protección animal.

El taller, que inició este miércoles 31 de marzo, es recomendado para niñas y niños de entre 4 a 11 años, acompañados por algún adulto; quienes podrán participar en tres fechas más: 16 y 30 de abril, y 14 de mayo, de 16:30 a 18:30 horas, en diversos espacios como las Casas de la Cultura y la Escuela de Música de León.

El acceso a los talleres será la donación de productos de limpieza o alimento para perros; y se estima un cupo máximo por día de 20 personas, en espacios al aire libre con el fin de mantener la sana distancia entre los asistentes. Para registrarte será necesario enviar un correo electrónico a irazuparamo@gmail.com, en donde se darán instrucciones y detalles de la realización taller.

Los niños y niñas que asistan podrán traer su cuento favorito o elegir alguno de los libros que el Instituto Cultural León pondrá a su disposición, siempre mantiendo y extremando las medidas de limpieza y desinfección.

Cabe destacar que este taller didáctico se realizó por primera vez por la Fundación Animare en colaboración con Irazú Páramo, gestora cultural, en la edición 2015 de la Feria Nacional del Libro de León con un gran éxito, acercando a niñas y niños a la lectura de cuentos seleccionados del Programa Nacional de Salas de Lectura. Asimismo, esta actividad se realiza en diversas partes del mundo con beneficios como, por supuesto, la mejora de habilidades de lectura, pero además la conexión emocional y el fortalecimiento de la confianza en las y los pequeños lectores.

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La mujer habitada

Texto de Silvia Palacios Al amanecer emergí… Extraño es todo lo que ha acontecido desde la última vez que vi a Yarice, aquel día en el agua. Así renace Itzá, quien murió en la batalla contra los conquistadores españoles y quien reencarna en el naranjo que se encuentra en el hogar de Lavinia, una chica independiente que va contra los estatutos de su época (la década de los setenta). Con un trabajo como arquitecta en un despacho, casa propia y nulas habilidades para cocinar; parecería la vida de toda profesionista de nuestra vida diaria, pero no así durante aquellos años y menos en un país bajo una dictadura, como lo es Faguas.La historia narra desde aquel primer día de trabajo de Lavinia en que conoce a Felipe, con quien tiempo después inicia una relación que, sin esperarlo, la llevará a enfrascarse en la guerra de liberación de su país.La mujer habitada entrelaza la vida de estas dos mujeres guerreras inconformes con lo que se vive en su época y fieles a sus convicciones y principios; dos mujeres enamoradas de sus guerreros. Lavinia, una chica de estatus no adinerado pero no pobre, con una infancia apegada a su tía y su abuelo debido a unos padres ausentes; e Itzá, una mujer aguerrida y curiosa que no teme envolverse en una batalla.Desde la página uno, la escritora nicaragüense Gioconda Belli atrapa al lector con una narrativa descriptiva que hace imposible no imaginar cada parte de la casa, de la personalidad de Lavinia y de Felipe, de aquel lugar donde se conocen, del lugar donde se reconocen y más.Es una obra fluida y contada de una forma tan poética que bien merece la pena ser leída, porque cada una de sus páginas es una pizca de sal que condimenta y da sazón al gran platillo que es este libro. Itzá es sin duda uno de los alicientes más grandes para seguir leyendo el texto, porque es fácil imaginarla como aquella mujer reencarnada en árbol que pierde un fruto y termina en el cuerpo del otro ser que consumió el néctar, porque es ese testigo silencioso que va presenciando la evolución de la protagonista y, porque a la vez, es un personaje con su propia historia. Atravesé rosada membranas. Entré como una cascada ámbar en el cuerpo de Lavinia. Vi pasar sobre mí la campanita del paladar antes de descender por un oscuro y estrecho túnel a la fragua del estómago.Ahora nado en su sangre. Recorro este ancho espacio corpóreo. Se escucha el corazón como eco en una cueva subterránea. Todo aquí se mueve rítmicamente. Expiraciones y aspiraciones. Si aún no tienes un libro para leer en esta cuarentena, La mujer habitada es una gran opción que te mantendrá en vilo a lo largo de 400 páginas y te hará indagar más sobre la trayectoria de esta poética y reconocida escritora.Ficha técnicaLa mujer habitadaAutora: Gioconda BelliAño: 1988Editorial: Seix BarralNúmero de páginas: 400Este texto se publicó originalmente en la Revista Cultural Alternativas 120: bit.ly/Alternativas120

Los espejismos de la certeza

Por: Jorge Flores“La duda es fértil porque abre a todo pensador a pensamientos que le son ajenos”; no son las respuestas las que destruyen paradigmas, son las preguntas las que invitan a la transformación. En una época donde la deconstrucción y el quiebre de creencias son necesarias, la autora norteamericana Siri Hustvedt nos presenta un texto denso, pero de un valor primordial para nuestros días. En 2015, Siri Hustvedt escribió este ensayo científico que centra a la mente y a la filosofía en una discusión biológica y neurológica en la que se une al diálogo del feminismo. Cuatro años después, Siri fue condecorada con el Premio Princesa de Asturias “por toda una obra sustentada en el feminismo, arte y ciencia”. Este 2021, Seix Barral editó una versión en español que hace eco del trabajo divulgativo de Hustvedt. Este texto tiene como intención preguntar ¿qué es la mente?, mas nunca pretende proponer respuestas. Pone en tela de juicio distintas teorías filosóficas, científicas, biológicas, psicológicas, conductistas, mecánicas, entre otras, que han pretendido definir a la mente y su relación con el cuerpo humano. En este ejercicio de preguntas sin respuestas, Siri deja en entredicho las posturas de filósofos incuestionables como Descartes o el renombrado psicólogo Steven Pinker, autor de discutidos y reconocidos libros como La tabla rasa (2002). “El peligro", según Goethe, radica en que una hipótesis duradera se convierta en una verdad y, por lo tanto, deje de cuestionarse. Para Kuhn, la ciencia normal flota sobre las creencias consensuadas, y a menudo no examinadas, que él llama paradigma, hasta que algún descubrimiento, algún problema insoluble, hace estallar esas mismas "convicciones fundacionales”; en este extracto, Hustvedt explica la intención de no confiar en verdades que nacen de hipótesis ‘culturalmente’ aceptadas y por el contrario, cuestionar y ver que la certeza es eso que ella dice, un espejismo. Poner en duda estas ‘verdades’ es también una forma de desmentir las falacias en las que como individuos caemos al dar por sentado paradigmas o correlaciones que no tienen respuestas concretas o evidencias contundentes y que sesgan nuestra percepción y, por consecuencia, nuestro comportamiento. "Me atrevería a decir que la noción de fijo o programado debe de ser mucho más satisfactoria para los que están contentos con su suerte que para los que no lo están: «No puedo evitarlo. Soy un tipo blanco, rico y con sentido de privilegio, lleno a reventar de testosterona y programado para la felicidad. Culpad a mis genes»”. Para Hustvedt, los paradigmas genéticos ‘científicamente teorizados’ que han proclamado a la mente del hombre superior a la de la mujer, no habían sido modificados o cuestionados, puesto que quienes los habían analizado estaban influenciados por su privilegio o su expectativa incluso inconsciente. La lectura de Los espejismos de la certeza posee una profundidad dinámica, desde ecuaciones químicas que explican las reacciones del cerebro, hasta abstracciones filosóficas que explican el psicoanálisis o la psicología evolucionista. Aún con esa densidad, su cualidad de crear pregunta tras pregunta, capítulo tras capítulo, te empuja a continuar y buscar la respuesta en la siguiente página, algo que afortunadamente no llega y solo queda la sana y constructiva duda. Los espejismos de la certeza Siri Hustvedt Editorial Seix Barral 2021 400 páginas $399

Bef. Una trayectoria en pro de la diversidad narrativa

Por: Edgar Aguirre“En este mejor país, uno de nuestros grandes logros ha sido construir espacios de mayor tolerancia a la otredad en todos los sentidos; y una de las manifestaciones de esto, creo, es el hecho mismo de ser distinguido con este premio”. “Bef es un tipo que escribe novelas y dibuja cómics desde la Ciudad de México”, declara sobre sí mismo Bernardo Fernández ―en entrevista con Alternativas― como una respuesta corta ante la solicitud de compartirnos parte de su historia; y sí, existe una descripción mucho más amplia y profunda para conocer a este escritor, historietista, diseñador gráfico, dibujante y narrador, por mencionar algo de su extensa experiencia. Desde pequeño, Bernardo ha sido un lector voraz, recuerda un hogar rodeado de libros, muchos de ellos infantiles y, por supuesto, cómics, mismos que eran la lectura principal para él y su hermano. “Había una especie de graduación al libro para adultos (el primero que no tenía muñequitos), el primero que yo leí fue Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, desde entonces es uno de mis autores consentidos. Yo creo que no era la novela indicada para un niño de 11 años pero sí me deslumbró; hubiera preferido comenzar con Crónicas marcianas pero no. A partir de ese momento fueron un montón de lecturas...”. Posteriormente llegó el descubrimiento de autores como Mary Shelley, Kurt Vonnegut, Jorge Ibargüengoitia, Ursula K. Le Guin, Paco Ignacio Taibo, Philip José Farmer…, toneladas de cuentistas de ciencia ficción y fantasía como él mismo lo menciona, sin faltar los referentes en el mundo del cómic como Frank Miller y Alan Moore, quienes fueron influencias fundamentales para Bef respecto a la vocación por este tipo de publicaciones y que ha mantenido a lo largo del tiempo. Ya desde muy pequeño contaba con esta idea de convertirse en dibujante, sin tener muy claro entonces las diferencias entre la caricatura, ilustración, animación y cómic; finalmente eligió este último para desarrollarlo a nivel profesional de la mano del cuento y la ciencia ficción ―su gran amor literario―. Su labor gráfica arrancó con la realización de fanzines en la escena post punk de la ciudad de México a principios de los 90, periodo en el que también inició a publicar dibujos en El Universal; desde entonces la creación no se ha detenido. En el 95 llegó Error de programación, cuento infantil de ciencia ficción que obtuvo una mención honorífica en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil; 10 años después, la vida del autor se transformó a raíz de Tiempo de alacranes, su primera novela policiaca, misma que fue galardonada con el Premio Nacional de Novela Negra ‘Una vuelta de tuerca’, durante su primera edición, abriéndole las puertas del mundo editorial. “A partir de ese momento empecé a publicar de manera sostenida y continúa prácticamente todos los años, no me he detenido, no he tenido años sin publicación formal desde entonces; así que para mí fue muy importante ese primer premio para esa primera novela que también fue premiada en España como mejor primera novela policiaca en la Semana Negra de Gijón. Entonces, han sido pocos premios pero para mí han sido muy sustanciosos y muy importantes”. Bef se describe como un veterano de la contracultura por pertenecer al mundo de los subgéneros como el cómic y la ciencia ficción; y ha tenido que transitar un sinuoso camino, pues durante mucho tiempo, sobre todo en nuestro país, la historieta era relegada y vista como poca cosa en términos de alta cultura. Un esfuerzo generacional, como lo expresa el autor, permitió el surgimiento de formas diferentes de historieta en México, dirigidas a nuevos y diversos públicos, con nuevos bríos que han permitido mantenerla vigente después de casi 130 años de existencia y ubicándola entre los grandes generadores de contenido para otro tipo de formatos como las series y el cine, “justamente porque es un medio poderoso, con nuestras dos más fuertes herramientas de comunicación: la palabra y la imagen”, asegura Bernardo orgulloso de ser parte de este logro colectivo, de pertenecer al grupo de autores independientes que dignificaron a la historieta para brindarle un espacio fuerte y propio en las librerías.“He pertenecido a una generación que nos ha tocado sacar de lo subterráneo a los cómics, de legitimarlos como una forma de narrativa, traerlos al centro de manera importante; la novela policiaca que siempre había estado en los márgenes, trabajar también la ciencia ficción y la literatura fantástica que habían sido relegadas en la cultura y en la literatura mexicana específicamente, durante mucho tiempo, y a las que he tenido la gran suerte de poderme dedicar. Hoy en día soy un narrador profesional, escritor y dibujante, y tengo el gran orgullo de dedicarme a vivir de imaginar cosas. Ahora mi sueño es que todos los meses, o todas las semanas, tú llegues y, así como siempre hay nuevos libros y novelas, nueva oferta editorial de autores y autoras mexicanas, que siempre hubiera una novela gráfica, por lo menos una o dos de autores o autoras mexicanas; eso querría, que se sostuviera como una alternativa legítima de lectura. Englobaría también que siempre hubiera novelas policíacas y libros de ciencia ficción, escritos o dibujados, ese sería mi mundo ideal”. Bef ha compartido su visión del mundo en más de una veintena de libros, en su mayoría basados en temas cotidianos, con referencias literarias, hechos históricos, con experiencias también; lo que evidencia que el escritor comparte, además, parte de sí. Ejemplo de ello es su novela gráfica más famosa, Habla María. Una novela gráfica sobre el autismo, un testimonio sobre el ser padre de una pequeña con autismo ―su propio testimonio―, una mirada a su intimidad, una mirada de amor que, además de visibilizar el tema, ha permitido ser una fuente de entendimiento, inspiración e inclusión. Es esta calidad humana la que se percibe en este artista de los cómics, al verlo (aún solo en imagen), al cruzar palabra con él; es esta capacidad de empatía, aunada a aspectos como la disciplina, la persistencia y la convicción, lo que ha determinado, en muchos sentidos, su brillante carrera. “Si algún mérito tengo es haber sido coherente”. Hoy, esta correspondencia entre el pensar, el decir y el hacer, es retribuida con el Reconocimiento ‘Compromiso con la Letras’, homenaje que la Feria Nacional del Libro de León, en su edición 2021, brinda a Bef por su sincera y vasta aportación a la literatura y a la creación de lectores. “A falta de haber sido el más talentoso, de todos creo que sí fui el más persistente o de los más persistentes; no tengo duda, es lo que me ha llevado al espacio en el que estoy, bueno o malo, importante o no. Creo que el camino, desde que me senté a escribir mi primer cuento hasta recibir este reconocimiento de la Fenal, es un camino de la persistencia y, en última instancia, de la disciplina, del trabajo, que es algo que para mí es muy importante. Para mí no es sólo el reconocimiento a una trayectoria individual sino es el reconocimiento a un esfuerzo colectivo de mucha gente que hemos peleado porque estas cosas raras (me refiero a los cómics, la ciencia ficción, la literatura fantástica, la novela policíaca, la literatura infantil y juvenil) sean reconocidas como valiosas porque lo son; eso es lo que más me llena de honor”. Bernardo Fernández posee muchas más historias que contar y compartir con lectores y lectoras; actualmente trabaja en dos proyectos: un cuento de hadas punk, en formato de cómic, para niños y niñas pequeñas; y una novela gráfica totalmente de ciencia ficción, algo que nunca había realizado pues, asegura, no contaba con la madurez creativa que domina hoy en día y que le permite dar este paso en su carrera. Agradece ser un privilegiado que atesora el poder dedicarse al dibujo y la escritura. El camino continúa para seguir ofreciendo y recomendando nuevas posibilidades de literatura, para romper barreras y cánones, para resistir y dar empuje a la historieta como una forma legítima de narrativa, porque “es potencialmente una gran promotora de la lectura” y ―haciendo eco de las valiosas palabras de Bef―, porque “la gente que no lee cómic, de cualquier edad, adultos o niños, como la gente que no va al cine o que no va a los museos o al teatro, se están perdiendo de cosas maravillosas”.