INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Del libro al micrófono: Érase una vez rap 4: Distopías ¿cuándo es futuro?

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Texto de Lilian Gutiérrez


 

¿Alguna vez pensaste en combinar el rap con la literatura? La Feria Nacional del Libro de León presenta para su edición 31 la convocatoria ‘Érase una vez rap 4: Distopías, ¿cuándo es futuro?’, donde invita a todos los y las jóvenes a desarrollar sus habilidades como raperos y escritores.

 

Con el fin de promover la lectura y la escritura entre la juventud guanajuatense durante el confinamiento, la Fenal y el comité organizador de ‘Érase una vez rap’ abren un espacio en el cual todos y todas puedan expresarse y desarrollar su talento. La dinámica consiste en adaptar un cuento, novela o ensayo de un autor(a) de cualquier nacionalidad y temporalidad perteneciente al subgénero distopía. El aspirante debe reescribir la obra desde el rap y recitarlo frente a un micrófono en la Fenal 31.

 

Los requisitos son tener entre 16 y 30 años cumplidos al cierre de la convocatoria, haber nacido en Guanajuato, o tener mínimo 3 años de residencia en la región. Los interesados deben mandar los documentos indicados en las bases; encuéntralos aquí https://bit.ly/euvr4convo y envíalos al correo eraseunavezrap@gmail.com.

 

La fecha límite para mandar propuestas es el 4 de septiembre de 2020 a las 23:59 horas. Solo serán consideradas las postulaciones recibidas en tiempo y forma. Las reglas también establecen que no pueden participar aquellas personas que hayan ganado el primer lugar en ediciones anteriores.

 

Los resultados podrán consultarse a partir del 14 de septiembre en la fanpage de Érase una vez rap, en el sitio web de Instituto Cultural de León y sus redes sociales. Los y las finalistas deberán asumir sus compromisos y continuar con el proceso, según les indiquen, para presentar su pieza en vivo en la Plaza de Gallos el sábado 3 de octubre, como parte de las transmisiones de Fenal 31.

 

Los premios serán otorgados con base en la decisión del jurado el día del evento. Las y los candidatos aspiran a los siguientes apoyos económicos y horas de grabación con Búnker Records:

 

Primer lugar: $8,000.00 MX.

Segundo lugar: $5,000.00 MX.

Tercer lugar: $3,000.00 MX.

 

Además, habrá un ganador elegido por el público mediante una votación en redes sociales. Con esta dinámica el ganador será acreedor de $2,000.00 MX.

Escoge tu libro favorito, toma lápiz y papel y desata tu creatividad. ¡Es momento de leer escribir y rapear!

 

Para más información llama al 477 130 3231 o manda correo a la dirección mencionada. Sigue al pendiente de las cuentas de Facebook @eraseunavezrap, @InstitutoCulturalLeon y @FenalOficial. 

 

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Cristina Rivera Garza: en constante diálogo con la tradición

Texto de Margarita VázquezEste año, en la edición 31 de la Fenal, el Reconocimiento Compromiso con las Letras será otorgado a Cristina Rivera Garza, narradora, cuentista, poeta, crítica, ensayista y académica que coordina el primer doctorado en Escritura Creativa en español en Estados Unidos, en la Universidad de California; además es una de las voces más relevantes en la literatura mexicana contemporánea. Cristina Rivera Garza nació en 1964 en Matamoros, Tamaulipas. Toda su vida ha sido un ir y venir entre las fronteras geográficas y de géneros literarios. En 1984, a los veinte años y mientras estudiaba sociología en la UNAM, ganó el primer lugar en el concurso Punto de Partida, en la categoría de poesía. Este sería el primer antecedente formal en su fructífera y variada carrera como escritora. Posteriormente, fue acreedora al Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí en 1987, el Premio Nacional de Novela José Rubén Romero en 1997, el Premio Nacional Juan Vicente Melo en 2001,  el Premio Anna Seghers en 2005, el Premio Excelencia en Las Letras José Emilio Pacheco en 2017 y ha sido en la única escritora en ganar el Premio Sor Juana Inés de la Cruz en dos ocasiones, en 1997 y en 2009. En el formalismo ruso el "extrañamiento" es la presentación de objetos cotidianos en versiones inesperadas que sacuden la comodidad del lector. Este "extrañamiento" se puede ver en la obra de Cristina rivera Garza, así como la sutilidad con la que aborda la historia, teoría, estética y un quehacer literario propio, como en las novelas Nadie me verá llorar (1999), donde combina una investigación histórica con su trabajo literario; La cresta del Ilión (2002), con el abordamiento de la memoria poética de Amparo Dávila; La muerte me da (2007) con la novela negra y la figura de Alejandra Pizarnuk, y en El mal de la taiga (2012), a través de la densidad de os afectos. En una de sus novelas más conocidas, Había mucha neblina o humo o no sé qué (2016), dialoga con Juan Rulfo buscando más allá de la figura mítica del autor y en su más reciente libro Autobiografía del algodón (2020), “retoma el paso del entonces joven escritor José Revueltas en el noreste de México y su labor como organizador de huelgas de trabajadores agrícolas en la década de 1930”. En estos dos libros, se puede ver otra de las características de su obra: un diálogo constante con la tradición y con sus propias genealogías lectoras. Así mismo, una (re) escritura de la Historia a través de la historia con hache minúscula.El Reconocimiento Compromiso con las Letras es el máximo galardón entregado por la Fenal. En años anteriores este premio ha sido otorgado a Élmer Mendoza, Antonio Malpica, Amparo Dávila, Eugenio Aguirre, Margo Glantz y Juan Villoro; autoras y autores con una trayectoria y una obra de primera. Sin duda, Cristina Rivera Garza, tiene más que merecido este reconocimiento por ser una de las escritoras más originales de la literatura mexicana y con un corpus que podría definirse como: una (re) construcción de la memoria que cruza límites y en la que vale la pena sumergirse.

Ganadores de Cuento corto y Poesía libre 2021

Los Premios de Literatura León 2021, integrados por el XVII Concurso de Cuento Corto y el XIV Concurso de Poesía Libre, han dado a conocer los trabajos ganadores de ambas categorías: El ladrón de palabras y La llaga, respectivamente.Jennyfer Cabrera Vega, originaria de Querétaro pero residente de León, fue elegida como ganadora en la categoría de Cuento Corto gracias a su obra El ladrón de palabras. El jurado, conformado por Laura Baeza y Antonio Martínez, seleccionaron dicha historia por el manejo de características como la reinterpretación del uso del lenguaje de forma propositiva y el tratamiento contemporáneo de la palabra. En dicha categoría, se emitió una mención honorífica para Habacuk, escrito por el celayense Pablo García Mandujano, debido a ser un cuento bien desarrollado y llevado en general, donde impera la condición humana.En cuanto a la categoría de Poesía libre, Zauriel Alejandro Martínez Hernández resultó ganador con la antología titulada La llaga, un trabajo proveniente de San Luis de la Paz seleccionado por ser un poemario poderoso con imágenes bellas, pero también desconcertantes, con un tono contemporáneo y muy original, y una musicalidad muy diversa que le da un gran ritmo a cada texto, según Alejandro Paniagua, quien formó parte del jurado en dicha categoría, integrado además por Mariana Orantes, quien expresó sobre la obra lo siguiente: “Tiene imágenes cotidianas que apelan a lo humano y sostienen bien el cuerpo del poema. Logra llevar cosas que vemos todos los días al plano poético, apela al dolor común. No es sólo una voz poética fija, sino que va cambiando con cada poema”. El jurado también decidió otorgar una mención honorífica al poemario Poltergeist, escrito por la irapuatense María del Rosario Cázares Morales, debido al uso de voces muertas de personajes de otras épocas para apelar al sentimiento, un ejemplo valioso de la poesía mística contemporánea y una propuesta que puede llevarse a gran término en un futuro. En esta edición, fueron recibidos un total de 171 trabajos, de los cuales 115 fueron para la categoría de Cuento corto y 56 para Poesía Libre. La premiación de los ganadores, así como la presentación del libro con las obras seleccionadas, se llevará a cabo en el marco de la 32 Feria Nacional del Libro de León, Fenal.

Experiencias plasmadas en papel

En la categoría de cuento corto de los Premios de Literatura, Iván Medina fue reconocido con mención honorífica. “… Lo único que puede parar a la escritura sería la muerte, de lo contrario, puedes seguir imaginando y creando”. Te presentamos a Iván Medina, mención honorífica en la categoría de cuento corto de los Premios de Literatura León 2022 y autor de los libros: En cualquier lugar fuera de este mundo (CONACULTA 2012), Más frío que la muerte (UAM 2017) y Lugares Ajenos (BUAP 2020), además es autor de varios textos y colaboraciones en revistas como Granuja y la revista de la Universidad Autónoma de México. Iván es un artista multifacético que goza de la recopilación de conocimiento e información de su entorno. RCA: Iván, ¿Qué te motiva a escribir actualmente? Es diverso, no hay una sola respuesta, me motiva el expresar mi descontento, experiencias, enojos, satisfacciones y alegrías. No hay algo en particular (…) Escribo de acuerdo con lo que siento y lo que me llegue en ese momento de sentarme a escribir. RCA: ¿Cómo fueron tus inicios como autor ? Nació como algo fortuito. Me gusta mucho la música y por años me he dedicado a ella. Cuando estaba estudiando la carrera en Ejecución de Guitarra, para los sones escribía la décima espinela (una composición poética española muy arcaica), ahí fue donde comencé a escribir pero con la intención de recitar al momento de hacer fandangos. (También) Mientras estudiaba otra carrera se abre una convocatoria intercampus de literatura, ya tenía reparadas algunas décimas y las mandé, para mi sorpresa gané el primer lugar en poesía. Posteriormente, me entero de una convocatoria de la Revista Opción, mando una pequeña crónica y me lo publican, entonces me di cuenta que tenía algo que decir. RCA:¿Qué es lo que te llevó a ser artista? Decir artista es un concepto muy amplio. Yo ya componía, tocaba música y había participado en eventos musicales. En el ramo de la fotografía había obtenido algunos premios. Ahora que me estás preguntando, podría decir que era un artista por mi participación en la música y la fotografía, pero llegó con mayor fuerza la literatura para poder consolidarme como uno. RCA: ¿Te ha costado trabajo consolidarte?, ¿a qué retos te has enfrentado? Es un problema el darte a conocer y vivir de eso. Me acaba de llegar un correo de una revista de Ciudad Juárez, me habían elegido un cuento y me acaban de decir que ya no me van a publicar porque ya está publicado en otro lugar. En los concursos es diferente, porque ahí sí estoy de acuerdo que las obras sean inéditas (aunque) también es importante mencionar que necesitas de las revistas para darte a conocer. Otro problema ha sido llegar a las editoriales, generalmente no te publican porque buscan autores de peso. RCA: ¿Qué temas y autores te han inspirado? La lectura es muy importante, sin embargo, estoy más con la idea de Vygotsky y de Bajtín, que hablan más de la cuestión de la experiencia. La experiencia sobre la lectura. En cuanto a las temáticas que trabajo, son diversas. Estudié Relaciones Internacionales, hay un sinfín de asuntos con tintes políticos y sociales que afectan a la comunidad y de los que me inspiro. También la música tiene mucho que ver, yo creo que eso me ayudó a escribir de una manera diferente a una formación literaria. RCA:¿Cuál fue tu sentir al saberte parte de los Premios de Literatura León 2022 ? Fue de alegría, sorpresa y satisfacción, de sentirme reconocido ante mi labor literaria. RCA: ¿De qué va tu obra y qué necesidad satisface para ti como artista? Almendra surge de la intención de querer honrar la existencia de uno de los lugares míticos de la Ciudad de México, el Salón México. Construir una nostalgia de ese momento pasado que está ligado con la música y sobre todo con las intertextualidades, con el danzón y la obra de José Revueltas. Yo quería honrar tanto la música del danzón como al Salón México. Y así surgió, de repente reunes las ideas, lo cocinas en tu mente hasta que algo detona. RCA: ¿Qué representa para ti presentar tu pieza en Fenal 33? Es una satisfacción muy grata. Me siento honrado que reconozcan mi labor literaria. Además, siendo un estudiante del Doctorado en Literatura de la Universidad de Guanajuato, me siento con doble orgullo y me da los incentivos para seguir escribiendo y conocer a los nuevos escritores. RCA: Una pregunta extra para terminar ¿En qué estás trabajando actualmente? Estoy en espera de algunos dictámenes, tengo material de dos libros, espero sea positivo cualquiera de los dos son dos obras diferentes. Tengo algunas ideas que se están cocinando, pero insisto, este reconocimiento me da nuevos bríos para seguir creando y seguir. Yo creo que esto lo único que lo puede parar sería la muerte, de lo contrario, puedes seguir imaginando y creando todo con base a la imaginación y tus propios límites. Schack (Fragmento) El ajedrez no es como la vida… Es la vida. Justo como el teatro. Fernando Arrabal A Robert Fischer Seguido me veía ante mi contrincante observando el tablero. Yo jugaba con las piezas negras, aunque siempre opté por las blancas. Sus movimientos daban prueba de un arte tan exacto igual al del músico o el del pintor, donde todo cambia, los colores, las densidades, hasta el ritmo del aliento, y donde nos encontramos con la muerte o lo divino. Cuando a punto estuve de acometer el ansiado jaque mate, escuché a alguien llamarme con insistencia. En momentos cuando mis alucinaciones me perdían, era la voz de Inger quien con su ternura me rescataba de… entre las penumbras; aquel extraviado lugar, llamado caos. Arribé a Passau para participar en el campeonato del mundo de ajedrez, el “match del siglo”, y de inmediato sentí mi renacer. La ciudad de los tres ríos me acogió en su cauce. Mis sueños deshilachados junto a lo que había creído merecer fluían en esas aguas. Me maravillé, su belleza dependía tan poco de los recuerdos, ya fueran míos o históricos; la ciudad parecía renacer cada mañana. Todavía, cuando nostálgicamente vuelvo el rostro, puedo observar algunas de las viejas tabernas a donde concurrí en mi adolescencia en estado de embriaguez, y me atrajeron con su lindura desposeída los vicios carnales. Esta vez me instalé en casa de Emanuek Lasker, iniciado como yo en el ajedrez, aunque él instruido por su padre quien lo fogueó al llevarlo a los cafés donde ganaba dinero apostando en sus partidas. El estilo Lasker es enojosamente seco, aun así, vale la pena verlo y dejar sentado en los hechos sus grandiosos gambitos. Entre sus movimientos se olfatea la hilera de tardes donde atado de la cintura por el lazo ceñido por su progenitor, el padre se bebía en cerveza de trigo, las monedas ganadas mientras el hijo con furia mordía hasta al más audaz contrincante. Sentado ante el tablero, en una exhibición en un club de ajedrecistas, me han tocado las piezas negras, recurrentes en mis pesadillas. A lo lejos veo a un grupo de estudiantes y pienso en el camino recorrido por la intimidad de otras épocas. De repente, siento unos dedos descansar en mi hombro, me extienden la portada de un libro de ajedrez, Juicio y planteamiento de Max Euwe, y me piden un autógrafo. La mujer es hermosa, aunque aún adolescente. No sé si sea prudente invitarla a coger. Firmo el libro y se retira. Mi contrincante, Gari Kasparov, se impacienta. Percibo en esos sus ojos capaces de divisar el fondo del alma, la urgencia por expresarse en el juego. Bruscamente él se halló en medio de un inmenso campo de batalla, donde había que hacer frente en todas direcciones. Gano la partida con el desarrollo de la defensa holandesa, eminentemente agresiva. No soporto el engreimiento de los grandes maestros rusos como al bebedor de Sibirskaya, Alexander Alékhine. Ligero me retiro de allí, la mujer del autógrafo me guiña el ojo. Él seguía sentado, alta la cabeza, girándole los ojos similares a constelaciones desorbitadas en el universo del tablero.