INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Fenal 35 abordará el cómic, salud mental y la contracultura

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La nostalgia de que hace 35 años inició la Feria Nacional del Libro de León (Fenal) y de que las y los leoneses se han apropiado de ella generación tras generación, serán componentes esenciales durante su edición 2024, a realizarse del 17 al 26 de mayo en Poliforum León.

La programación, como cada año, integrará actividades literarias y artísticas, así como la realización de talleres de promoción a la lectura, exhibición y venta de libros, encuentro de promotores de lectura, concursos literarios y hasta exposición de artes visuales.

En el ámbito literario, diversas actividades como charlas, conversatorios y mesas de diálogo formarán parte de los tres ciclos especializados a desarrollarse en Fenal 35: Cómic, Salud mental y Contracultura.

A través de estas acciones es que se busca honrar a uno de los miembros más destacados de la narrativa gráfica y que cuenta con una de las comunidades más apasionadas; propiciar la conversación y compartir experiencias y herramientas en torno al bienestar mental y el autocuidado, y proponer un espacio para cuestionar y abordar expresiones sociales, culturales y artísticas denominadas como contraculturales, a propósito además del reciente fallecimiento del escritor mexicano José Agustín.

El Reconocimiento Compromiso con las Letras será entregado a la autora española Rosa Montero, quien participará con diversas actividades el primer fin de semana: la presentación editorial de El peligro de estar cuerda, la conferencia ‘Una poética personal, sobre la escritura y la creación literaria’, y la mesa de diálogo sobre crónica ‘Cuentos verdaderos’.

Entre las autoras y autores confirmados para esta edición se encuentran también: Alice Kellen, Olivia Teroba, Denise Dresser, Frida Martínez, Sofía Guadarrama, Trino Camacho, Alma Lozano, Aura García-Junco, Gaby Pérez Islas, Mónica Lavín, Amaranta Leyva, Mauricio Montiel Figueiras, Jay Sandoval, Benito Taibo, Mario Bellatin, Ekaterina Álvarez y Hernán Lara Zavala.

Doce espectáculos de artistas y compañías en León formarán parte de esta programación. En títeres, El regalo (Ojo Negro Teatro); música, Canciones divertidas para una cultura de paz (Juan Carlos Torres Cuéllar), Haramara y la conciencia del agua (Canta Mamá), Bajofonías (Bajofonías), León en Danzón Cha y Mambo (Real Orquesta Meraki), Concierto con causa ―4 visiones del swing― (Gato Negro y No Jazz Band), Paridad y tradición de México (Ilnamiqui Ensamble); multidisciplina, Galaxias Narrativas: cuentos interactivos de ciencia ficción (Visuales Perros); narración oral, Ahuehuetes, historias de niños de más de 60 años (Teatro de los Sueños); teatro, Palabra por Seña (enSEÑA Teatro), Axolotl: gran monstruo del agua (Teatro Andante) y Meche, aventuras callejeras (Gitanas Teatro).

Además, en el marco de la Fenal se realizará el 5° Congreso Internacional de Narrativa Mexicana Contemporánea, donde participarán investigadores e investigadoras de 27 instituciones educativas para abordar la diversidad de propuestas creativas de autoras y autores mexicanos nacidos a partir de 1960, estéticas y formatos artísticos y literarios, nuevos tipos de creadores y lectores, y formas nuevas de ejercer la crítica y la edición.

Todo esto forma parte de la amplia programación que la Feria Nacional del Libro de León tendrá para todos sus visitantes, actividades diversas para toda la familia y sin costo. Los detalles y el resto de la programación podrán consultarse próximamente en fenal.mx y redes sociales, Facebook: Fenal-Feria Nacional del Libro de León; Instagram, Twitter y TikTok: @fenalmx.


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Disfruta de increíbles presentaciones artísticas en la Fenal 34

Del 12 al 21 de mayo se podrá disfrutar el programa artístico de la Fenal 2023, cargado de actividades para toda la familia que abarcan tanto literatura, teatro, música, cine y concursos. Del lado literario se presentará Cuentos en Kamishibai, dirigido por la maestra Gelos Giles, quien se valdrá del “kamishibai” (popular forma de narración japonesa para niños) para traernos poemas, canciones e historias llenas de amor. También estará Cuentos para Jugar, un espectáculo literario interactivo para niños y niñas dirigido por Eduardo Isaza. Por otro lado, en los escenarios habrá una amplia gama de presentaciones teatrales: Coco y Güacha y ¡Sálvame!, dos obras tipo clown, comparten intereses ecológicos, la primera en forma de cuento de ciencia ficción y la segunda como obra interactiva en la que tendrás que detener al malvado personaje contaminador. Se presentará una adaptación de La Bella y la Bestia por parte de la compañía Corazón Down (centro psicoeducativo especializada a niños y jóvenes con síndrome de down), varias presentaciones de Chimpete-Champeta, teatro de títeres traído por la compañía Arte-Xcuincle y Atrapar un tren, historia sobre la imaginación infantil de la Compañía Teatral Serca. En la trinchera musical se podrán disfrutar de cruces teatrales como El grillo y el topo, una narración oral escénica bañada de música del periodo renacentista con un toque de cumbia. Si se prefiere música de corte más popular, Bailando y cantando música de Cri-Cri, interpretado por el grupo Danza Jazz Vitalidad, te dará la oportunidad de experimentar, cantar y bailar las canciones del icónico cantautor. Además, el Ensamble Musical Santa Rosa Don Bosco y el Coro Intercultural de León darán un concierto de 60 minutos con enfoque didáctico contra la discriminación. Por si fuera poco, los asistentes a la Fenal podrán presenciar y experimentar la adrenalina que se vive en sus diversos concursos, como Érase una vez RAP 7 y el campeonato de improvisación LuchaLibro; así como las rondas de los Concursos de cuentacuentos, de debate y de deletreo. A todo esto se le suman las proyecciones de los documentales: Nuestro camino. Tejiendo saberes, mujeres construyendo comunidad y Comunidad cultural Villas de San Juan, centrados en miradas y divulgaciones sobre las experiencias de mujeres en comunidades.

Soltarse y escribir

Victoria Elizondo fue finalista en LuchaLibro en la pasada edición de Fenal, conoce su historia. “Escribir me sirve como un medio para canalizar y acercarme a mis emociones”. Victoria Elizondo es una lectora apasionada que poco a poco fue encontrando en las letras un espacio para crear y expresarse; así se convirtió en escritora. Ella fue finalista en el pasado concurso LuchaLibro que fue parte de la Feria Nacional del Libro de León 2021. Conoce más de Victoria y su trayectoria. RCA: ¿Cuáles fueron tus inicios en la literatura y la escritura? Comencé con el hábito cuando cumplí 13 años. Acostumbraba mucho a revisar blogs y páginas de fanfiction. Después salté a la literatura juvenil, leía sagas distópicas que tenían muchas referencias a la mitología griega y romana. A partir de ahí empecé a explorar distintos géneros y autores, desde entonces la lectura se convirtió en una prioridad para mí. Respecto a la escritura, fue más difícil animarme. Solo tendía a soltarme en diarios personales. Escribí para un público por primera vez gracias a un servicio social de fomento a la lectura llamado Tertulia literaria. Luego lo dejé tres años hasta que me incorporé a dos talleres durante la pandemia: Sor sugar y Abismos. RCA: ¿Qué te motiva a escribir? A veces no logro comprender algún tema o momento por el cual atravieso. No entiendo muchas situaciones, mucho menos a mí misma. Escribir me sirve como un medio para canalizar y acercarme a mis emociones. Pienso qué es lo peor que podría pasar en alguna situación y de ahí parto. También los memes o algún video en TikTok. RCA: ¿Cuáles son los temas y los autores que te inspiran? Me gusta el terror, lo místico, la muerte y el sueño. Admiro mucho a Mónica Ojeda, a Emily Brontë, a Emily Dickinson y a Julio Cortázar; también disfruto a Elena Garro, a Sylvia Plath y a Juan Vicente Melo. El hambre, el suicidio y la desolación me llaman la atención de sus escritos. RCA: ¿Cómo fue que te decidiste a participar en LuchaLibro? Me salió la publicidad varias veces en Facebook. Lo tomé como una señal para probar qué tan sencillo podría ser improvisar una historia con elementos aleatorios. Ya llevaba un par de meses retomando la escritura y vi la oportunidad como un incentivo para seguir creciendo. RCA: ¿Cómo fue tu experiencia en LuchaLibro y cómo te motivó para seguir escribiendo? La competencia fue muy interesante. Utilizar máscaras, un seudónimo de luchador y que ni siquiera conociéramos nuestros nombres reales aún tras bambalinas le daba más tensión al concurso. Gaby y su equipo fueron muy amables. Tuve que prepararme un rato. Entrené, podría decirse. Gracias a LuchaLibro me empapé de este género y descubrí otra faceta en la narrativa que puedo llegar a crear. RCA: ¿Siendo una joven escritora, qué representa asistir y participar en la Fenal? Considero que es un espacio de encuentro entre diferentes lectores, el cual permite hacer un intercambio de ideas y promueve un ambiente de comunidad. Me ayuda a conocer lo que están haciendo otros artistas, no solo escritores en la ciudad. Instrucciones para el último baño Una vez escuché, leí… o tal vez vi, que morir ahogada era la manera más noble de dejar de existir. Al cuerpo se le difumina el alma entre dos elementos: la sangre, pesada en la memoria, se ablanda gracias al prejuicio puro del agua. Balanceando las temperaturas de ambas sustancias, según el criterio propio, podemos acercarnos a un ensueño si preparamos nuestros cuerpos. Para llegar a este punto, es necesario recorrer diferentes escenarios espirituales, no importa donde hayas comenzado, todxs partimos de la ignorancia. Es tu decisión si optas por gastar en los servicios de un muchacho ojeroso y tatuado, que seguramente en cada sesión se apoyará del diccionario de símbolos más cercano. Quizás, hablará de manera pausada y te recalcará en cada oración que “la combinación de tus cartas es muy interesante”. Solo procura no frecuentarlo muy seguido, terminarás pagando las cervezas también. Tampoco frunciré el ceño si me dices que comenzaste leyendo el horóscopo del periódico vespertino, menos si priorizaste el de tu pareja sobre el tuyo. Así inició la chica que tiene cita hoy a las seis. Y por fin, después de meses en la lista de espera, ya le toca. Se llama Regina. Aparenta unos veintidós, pero ya pasa de los treinta. Tengo entendido que trabajó en Presidencia varios años. Llegó aquí con una carga energética muy pesada. A simple vista, parecía una persona limpia. El perfume de la mañana la perseguía hasta la hora de fumar, sin embargo, había detalles que la delataban. El cabello, muy bien peinado, tenía orzuela. La camisa blanca que usaba, en lugar de iluminarle el rostro le contrastaba las ojeras. Yo creo que le pesaban tanto que ni la mirada podía despegar del suelo. Tenía las uñas disparejas: unas rotas, las de los pulgares mordidas, algunas con restos de esmalte. En la primera visita me tocó darle el recorrido por las instalaciones. Le mostré las salas de meditación. Como era marzo, estaban pintadas las paredes de naranja. La terraza apenas la estaban acondicionando, solo pudo observar cómo las macetas de malvas resistían al polvo de las obras. Vio los cuartos en silencio, hizo unas cuantas preguntas sobre el procedimiento y cada que salíamos de una habitación, empujaba con la mano abierta las puertas de madera, como si tratara de asegurar que las puertas estuvieran bien cerradas. En ese entonces los baños del segundo edificio ya estaban acondicionados. Creo que no te lo he comentado, pero esas tinas fueron restauradas por el hijo de Socorro, la hermana de la dueña. Él mismo las consiguió de varias casas abandonadas, en su trabajo no les importó. El muchacho tenía un amontonadero de porcelana en la cochera y conforme iba reparando las piezas fue trayéndolas de una en una hasta acomodarlas en los cuartos rojos. Como has visto, en el edificio no hay muchas puertas. Las habitaciones se conectan y es muy fácil apreciar lo que hace el vecino. Una tiene que aprender a que se le quite lo fisgón si desea pasar por ahí. El único baño que tiene la privacidad necesaria es el último, el que tiene la tina en forma de corazón. Se había planeado que también fuera rojo, sin embargo, los materiales no alcanzaron. Mandaron comprar el material que se necesitaba, pero el muchacho del encargo se confundió y trajo los materiales en rosa. Al menos combina, además sirve de pretexto para elevar un poco el precio del paquete. Aunque, he de confesar que es un poco más difícil de limpiar. Por eso siempre huele a cloro. Regina lo notó. Acababa de explicarle los diferentes métodos que utilizamos para garantizar un descanso seguro en cuerpo y alma. Le iba a pasar un folleto que contenía las etapas y reglas de las habitaciones cuando decidió ignorarme. Atravesó tres cuartos, sin preguntar se dirigió al baño rosa. Tocó la puerta con la palma extendida, esperó a que estuviera atrás de ella y abrió la puerta: “Quiero sanar aquí”. Dijo y pagó un adelanto.

La mujer habitada

Texto de Silvia Palacios Al amanecer emergí… Extraño es todo lo que ha acontecido desde la última vez que vi a Yarice, aquel día en el agua. Así renace Itzá, quien murió en la batalla contra los conquistadores españoles y quien reencarna en el naranjo que se encuentra en el hogar de Lavinia, una chica independiente que va contra los estatutos de su época (la década de los setenta). Con un trabajo como arquitecta en un despacho, casa propia y nulas habilidades para cocinar; parecería la vida de toda profesionista de nuestra vida diaria, pero no así durante aquellos años y menos en un país bajo una dictadura, como lo es Faguas.La historia narra desde aquel primer día de trabajo de Lavinia en que conoce a Felipe, con quien tiempo después inicia una relación que, sin esperarlo, la llevará a enfrascarse en la guerra de liberación de su país.La mujer habitada entrelaza la vida de estas dos mujeres guerreras inconformes con lo que se vive en su época y fieles a sus convicciones y principios; dos mujeres enamoradas de sus guerreros. Lavinia, una chica de estatus no adinerado pero no pobre, con una infancia apegada a su tía y su abuelo debido a unos padres ausentes; e Itzá, una mujer aguerrida y curiosa que no teme envolverse en una batalla.Desde la página uno, la escritora nicaragüense Gioconda Belli atrapa al lector con una narrativa descriptiva que hace imposible no imaginar cada parte de la casa, de la personalidad de Lavinia y de Felipe, de aquel lugar donde se conocen, del lugar donde se reconocen y más.Es una obra fluida y contada de una forma tan poética que bien merece la pena ser leída, porque cada una de sus páginas es una pizca de sal que condimenta y da sazón al gran platillo que es este libro. Itzá es sin duda uno de los alicientes más grandes para seguir leyendo el texto, porque es fácil imaginarla como aquella mujer reencarnada en árbol que pierde un fruto y termina en el cuerpo del otro ser que consumió el néctar, porque es ese testigo silencioso que va presenciando la evolución de la protagonista y, porque a la vez, es un personaje con su propia historia. Atravesé rosada membranas. Entré como una cascada ámbar en el cuerpo de Lavinia. Vi pasar sobre mí la campanita del paladar antes de descender por un oscuro y estrecho túnel a la fragua del estómago.Ahora nado en su sangre. Recorro este ancho espacio corpóreo. Se escucha el corazón como eco en una cueva subterránea. Todo aquí se mueve rítmicamente. Expiraciones y aspiraciones. Si aún no tienes un libro para leer en esta cuarentena, La mujer habitada es una gran opción que te mantendrá en vilo a lo largo de 400 páginas y te hará indagar más sobre la trayectoria de esta poética y reconocida escritora.Ficha técnicaLa mujer habitadaAutora: Gioconda BelliAño: 1988Editorial: Seix BarralNúmero de páginas: 400Este texto se publicó originalmente en la Revista Cultural Alternativas 120: bit.ly/Alternativas120