INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Guía para encontrar tus libros

Compartir:

Redacción

Toma nota. Este año viviremos una Fenal única, con múltiples sedes en las que podrás encontrar desde venta y exposición de libros hasta disfrutar de presentaciones editoriales en vivo y virtuales, así como eventos artísticos.

Conscientes de que parte esencial de la Feria Nacional del Libro de León son sus expositores, quienes tras la pandemia se presentan por primera vez en una feria del libro, te invitamos a recorrer las tres de las cuatro sedes que albergarán los stands donde podrás adquirir tus libros.

Se trata de la Plaza de Gallos, el Museo de las Identidades Leonesas y la Casa de la Cultura Diego Rivera. A continuación, te decimos qué expositores encontrarás en cada sede:

Plaza de Gallos

El rincón de los libros

SEPRECOM – RBA

El Sepador Inteligente

Nirvana Libros

Librería Axia

Editorial Lectorum

Sélector

Penguin Random House

Océano


Museo de las Identidades Leonesas

Editorial Gedisa

Universidad Iberoamericana León

Ediciones La Rana

Alfaomega Grupo Editor

Grupo Planeta

Sexto Piso

Difoarte Ediciones

Malpaso y CIA

Ediciones Larousse


Casa de la Cultura Diego Rivera

Editorial Kamite

Caleidoscopios Danielito

Sistema DIF León

Astronomía Educativa

Grupo Planeta

Fondo de Cultura Económica

Didácticos SAE

Ediciones Winbook

Librería D´Sideris

Penguin Random House

Combel Editorial

Océano


Noticias relacionadas

Pequeños escritores y escritoras presentan el libro Hazle al Cuento

Seleccionados de entre 111 trabajos, las y los seis ganadores, así como las menciones honoríficas del 29° Concurso Estatal de cuento por y para niños ‘Hazle al cuento’ presentaron sus textos delante de 139 personas en la 34° Feria Nacional del Libro de León. “Detrás de cada uno de estos escritores siempre hubo una mamá o un papá que con todo y que llegaba tarde y cansada del trabajo le contaba historias o los traía a la feria y les compraba libros, y le creaba un entorno agradable para leer (…) ustedes deben abrazarse y felicitarse también”, dijo la directora general del Instituto Cultural de León, Lisette Ahedo Espinosa, durante la premiación. En la categoría 1, para niñas y niños de 6 a 9 años, se recibieron 50 textos, de los cuales el jurado determinó los siguientes ganadores: El color de los besos, de Luz Carmen Corona; Letras viajeras, de Ian Emilio Quezada, y La isla de Pascua, de José Adrián Ontiveros. De igual forma, se otorgaron dos menciones honoríficas, la primera fue para Melissa Peña por El jaguar de Kukulcán y la segunda a Daniel Aarón Arroyo por La bailarina de ballet. En la segunda categoría se recibieron un total de 61 textos elaborados por niñas y niñas de entre 9 y 12 años, de los cuales resultaron ganadores: Yulianna Jiménez, Gibrán García y Ania Estibaliz Galindo, con las obras ¿Realmente soy yo?, Receta para la felicidad y Mi monstruo interior, respectivamente. Las menciones honoríficas fueron para Brianda Lizbeth Contreras por Mi peor día y para Alexander Contreras por el cuento El otoño no ha llegado. El jurado en esta ocasión estuvo conformado por Laura Patricia Pizano Barragán, Karla Janet Sansores Montejo y Mario Montaño Romero beneficiarios vigentes del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y que participan en cumplimiento con el Programa de Interacción Cultural y Social. Los cuentos ganadores se publicaron en una antología impresa, misma que se podrá conseguir de manera gratuita en el stand del ICL dentro de Fenal, del 12 al 21 de mayo o hasta agotar existencias. ‘Hazle al cuento’ es un proyecto del Instituto Cultural de León, a través de la Feria Nacional del Libro de León, con el que se incentiva la creatividad y habilidad lectoescritora en la infancia guanajuatense. Durante el mismo evento, en el marco de la Fenal 34, el Lic. Jesús Jonathan Muñoz González, director general de Educación, entregó los premios a las y los ganadores del certamen ‘Niños y Niñas Escritores’, donde aprovechó la ocasión para felicitar y agradecer a las y los bibliotecarios que todos los días trabajan por impulsar el interés por los libros y actividades relacionadas a estos, pues ellos son también pieza clave de este certamen. Ambos programas, ‘Niños y Niñas Escritores’ y ‘Hazle cuento’, persiguen objetivos de la administración municipal encabezada por Alejandra Gutiérrez, bajo la bandera Vivir Mejor del plan de gobierno. La programación completa de Fenal 34, así como todos sus detalles y actualizaciones, pueden consultarse en www.fenal.mx.

Talleres Fenal: Construcción de género en la literatura infantil y juvenil

Texto de Margarita Vázquez Los talleres no podían faltar en la Fenal 31. Este año contamos con 17 talleres cuyo eje temático es la construcción de género en la literatura infantil y juvenil con el fin de sensibilizar, reflexionar, y detonar experiencias lectoras para niños, niñas y jóvenes. Para las y los pequeñines de 3 a 6 años tendremos  “Las niñas dinosaurio también van a la escuela”, “Unidos y diferentes, se entiende la gente” y “Diferentes e iguales: crea tu títere de papel”, donde a partir de la plastilina y los títeres se hablará de las diversidad, la identidad y la libertad. Por otro lado, las y los niños de 7 a 9 años podrán conocer más de científicas reconocidas, estereotipos de género y de los diferentes tipos de familia, todo mientras juegan con la ciencia, recortan y hacen collages. Los dragones, los cuentos de hadas, las aventuras fantásticas y Minecraft dotarán de magia a los talleres para niñas y niños de 9 a 12 años con un rally virtual, armas fantásticas, la reescritura del final de la cenicienta y el teatro. Para el público de 12 años en adelante tenemos un taller donde literatura y grabado se unirán para dialogar sobre las diferencias de género. Los talleres especializados son una oferta atractiva para públicos mayores de 18 años. Este año ofertamos “De la otra banqueta: Arte + Diversidad Sexual”, mediante un podcast se charlará con artistas que se enfrentan a la disidencia sexual,  ‘Súper estrella del corrido’ donde las y los participantes extraerán las ideas principales de la obra literaria Yerma para convertirla en versos rimados, crear personajes, organizar una historia y más. Así mismo, tenemos el taller de narrativa “La mentira como vehículo para la verdad” donde Jordi Ledesma guiará la planificación y desarrollo de una historia ficción. Sin duda, los talleres son una herramienta lúdica para poder imaginar y crear otros mundos posibles, en la Feria Nacional del Libro de León lo sabemos y es por eso que esta edición virtual se adapta a formatos digitales como video tutoriales, podcast y conferencias para llevar a la comodidad de los hogares la experiencia de los talleres Fenal. Consulta de programación completa y no te pierdas los talleres de Fenal 31 para ti. #SíHayFenal#NosLeemosDesdeCasa

Soltarse y escribir

Victoria Elizondo fue finalista en LuchaLibro en la pasada edición de Fenal, conoce su historia. “Escribir me sirve como un medio para canalizar y acercarme a mis emociones”. Victoria Elizondo es una lectora apasionada que poco a poco fue encontrando en las letras un espacio para crear y expresarse; así se convirtió en escritora. Ella fue finalista en el pasado concurso LuchaLibro que fue parte de la Feria Nacional del Libro de León 2021. Conoce más de Victoria y su trayectoria. RCA: ¿Cuáles fueron tus inicios en la literatura y la escritura? Comencé con el hábito cuando cumplí 13 años. Acostumbraba mucho a revisar blogs y páginas de fanfiction. Después salté a la literatura juvenil, leía sagas distópicas que tenían muchas referencias a la mitología griega y romana. A partir de ahí empecé a explorar distintos géneros y autores, desde entonces la lectura se convirtió en una prioridad para mí. Respecto a la escritura, fue más difícil animarme. Solo tendía a soltarme en diarios personales. Escribí para un público por primera vez gracias a un servicio social de fomento a la lectura llamado Tertulia literaria. Luego lo dejé tres años hasta que me incorporé a dos talleres durante la pandemia: Sor sugar y Abismos. RCA: ¿Qué te motiva a escribir? A veces no logro comprender algún tema o momento por el cual atravieso. No entiendo muchas situaciones, mucho menos a mí misma. Escribir me sirve como un medio para canalizar y acercarme a mis emociones. Pienso qué es lo peor que podría pasar en alguna situación y de ahí parto. También los memes o algún video en TikTok. RCA: ¿Cuáles son los temas y los autores que te inspiran? Me gusta el terror, lo místico, la muerte y el sueño. Admiro mucho a Mónica Ojeda, a Emily Brontë, a Emily Dickinson y a Julio Cortázar; también disfruto a Elena Garro, a Sylvia Plath y a Juan Vicente Melo. El hambre, el suicidio y la desolación me llaman la atención de sus escritos. RCA: ¿Cómo fue que te decidiste a participar en LuchaLibro? Me salió la publicidad varias veces en Facebook. Lo tomé como una señal para probar qué tan sencillo podría ser improvisar una historia con elementos aleatorios. Ya llevaba un par de meses retomando la escritura y vi la oportunidad como un incentivo para seguir creciendo. RCA: ¿Cómo fue tu experiencia en LuchaLibro y cómo te motivó para seguir escribiendo? La competencia fue muy interesante. Utilizar máscaras, un seudónimo de luchador y que ni siquiera conociéramos nuestros nombres reales aún tras bambalinas le daba más tensión al concurso. Gaby y su equipo fueron muy amables. Tuve que prepararme un rato. Entrené, podría decirse. Gracias a LuchaLibro me empapé de este género y descubrí otra faceta en la narrativa que puedo llegar a crear. RCA: ¿Siendo una joven escritora, qué representa asistir y participar en la Fenal? Considero que es un espacio de encuentro entre diferentes lectores, el cual permite hacer un intercambio de ideas y promueve un ambiente de comunidad. Me ayuda a conocer lo que están haciendo otros artistas, no solo escritores en la ciudad. Instrucciones para el último baño Una vez escuché, leí… o tal vez vi, que morir ahogada era la manera más noble de dejar de existir. Al cuerpo se le difumina el alma entre dos elementos: la sangre, pesada en la memoria, se ablanda gracias al prejuicio puro del agua. Balanceando las temperaturas de ambas sustancias, según el criterio propio, podemos acercarnos a un ensueño si preparamos nuestros cuerpos. Para llegar a este punto, es necesario recorrer diferentes escenarios espirituales, no importa donde hayas comenzado, todxs partimos de la ignorancia. Es tu decisión si optas por gastar en los servicios de un muchacho ojeroso y tatuado, que seguramente en cada sesión se apoyará del diccionario de símbolos más cercano. Quizás, hablará de manera pausada y te recalcará en cada oración que “la combinación de tus cartas es muy interesante”. Solo procura no frecuentarlo muy seguido, terminarás pagando las cervezas también. Tampoco frunciré el ceño si me dices que comenzaste leyendo el horóscopo del periódico vespertino, menos si priorizaste el de tu pareja sobre el tuyo. Así inició la chica que tiene cita hoy a las seis. Y por fin, después de meses en la lista de espera, ya le toca. Se llama Regina. Aparenta unos veintidós, pero ya pasa de los treinta. Tengo entendido que trabajó en Presidencia varios años. Llegó aquí con una carga energética muy pesada. A simple vista, parecía una persona limpia. El perfume de la mañana la perseguía hasta la hora de fumar, sin embargo, había detalles que la delataban. El cabello, muy bien peinado, tenía orzuela. La camisa blanca que usaba, en lugar de iluminarle el rostro le contrastaba las ojeras. Yo creo que le pesaban tanto que ni la mirada podía despegar del suelo. Tenía las uñas disparejas: unas rotas, las de los pulgares mordidas, algunas con restos de esmalte. En la primera visita me tocó darle el recorrido por las instalaciones. Le mostré las salas de meditación. Como era marzo, estaban pintadas las paredes de naranja. La terraza apenas la estaban acondicionando, solo pudo observar cómo las macetas de malvas resistían al polvo de las obras. Vio los cuartos en silencio, hizo unas cuantas preguntas sobre el procedimiento y cada que salíamos de una habitación, empujaba con la mano abierta las puertas de madera, como si tratara de asegurar que las puertas estuvieran bien cerradas. En ese entonces los baños del segundo edificio ya estaban acondicionados. Creo que no te lo he comentado, pero esas tinas fueron restauradas por el hijo de Socorro, la hermana de la dueña. Él mismo las consiguió de varias casas abandonadas, en su trabajo no les importó. El muchacho tenía un amontonadero de porcelana en la cochera y conforme iba reparando las piezas fue trayéndolas de una en una hasta acomodarlas en los cuartos rojos. Como has visto, en el edificio no hay muchas puertas. Las habitaciones se conectan y es muy fácil apreciar lo que hace el vecino. Una tiene que aprender a que se le quite lo fisgón si desea pasar por ahí. El único baño que tiene la privacidad necesaria es el último, el que tiene la tina en forma de corazón. Se había planeado que también fuera rojo, sin embargo, los materiales no alcanzaron. Mandaron comprar el material que se necesitaba, pero el muchacho del encargo se confundió y trajo los materiales en rosa. Al menos combina, además sirve de pretexto para elevar un poco el precio del paquete. Aunque, he de confesar que es un poco más difícil de limpiar. Por eso siempre huele a cloro. Regina lo notó. Acababa de explicarle los diferentes métodos que utilizamos para garantizar un descanso seguro en cuerpo y alma. Le iba a pasar un folleto que contenía las etapas y reglas de las habitaciones cuando decidió ignorarme. Atravesó tres cuartos, sin preguntar se dirigió al baño rosa. Tocó la puerta con la palma extendida, esperó a que estuviera atrás de ella y abrió la puerta: “Quiero sanar aquí”. Dijo y pagó un adelanto.