INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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6 cosas que debes hacer antes de vivir la experiencia Fenal 32

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Por: Ana Silva 

La Fenal 32 está a la vuelta de la esquina, así que prepárate, porque el día de hoy tenemos para ti seis consejos que te ayudarán a vivir una edición sin precedentes, donde la Equidad, Diversidad e Inclusión serán los tres factores presentes a lo largo de este encuentro.

1. Asegúrate de seguir todas las redes sociales de Fenal, encuéntranos en Facebook como: Fenal-Feria Nacional de Libro, Instagram: @fenalmx y Twitter: @Fenalmx, a través de ellas te enterarás de todos los detalles y novedades que tenemos para ti.

2. Consulta en tu navegador nuestra página oficial Fenal.mx aquí encontrarás desde la cartelera, hasta las últimas noticias en nuestra sección 'sala de prensa'; podrás disfrutar de un agradable recorrido en el tiempo y descubrir la historia de Fenal en el apartado 'nosotros'; disfrutarás de nuestra tienda virtual; y lo más importante lograrás ver las transmisiones en vivo durante Fenal 32.

3. Investigar a los autores te dará una visión más amplia y mejorará la experiencia. Además, te brinda la oportunidad de desarrollar tus preguntas e inquietudes sobre el tema o autor y resolverlas durante el encuentro, para ello te recomendamos tener papel y lápiz a la mano o bien hacer uso de la agenda que puedes crear en Fenal.mx.

4. Si tienes pensado ingresar a los eventos de forma presencial, consulta la logística que se estará manejando en cada uno de ellos. Recuerda llegar de 10 a 15 minutos antes del evento para tener un acceso exitoso y no perderte los detalles.

5. Si deseas que alguien te firme un libro, mantente al pendiente de nuestras redes sociales para conocer la logística y protocolos que debes seguir para cumplir tu meta.

6. Conocer el Circuito Fenal. Está conformado por cuatro sedes emblemáticas de la ciudad: Plaza de Gallos, Casa de la Cultura Diego Rivera, Teatro María Grever y el Museo de las Identidades Leonesas, ahora que lo sabes, date una vuelta a Centro Histórico e implementa las rutas que mejor te convengan, así evitarás perderte o llegar tarde a los eventos de Fenal 32, aún tienes tiempo.


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Contar historias, no importa dónde

Por: Jorge FloresEl mundo se cuenta en historias, algunos usan los libros y otros la pantalla, Chascas se encuentra en medio de estas dos dimensiones, su mente se mueve cómodamente entre una y otra; con el streaming a tope, el autor chileno ha encontrado el éxito gracias a esta fortaleza. José Ignacio Valenzuela, Chascas, es un creador de contenido de 49 años. Desde niño cuenta historias, cuentos que no tienen un contenedor específico. Letras que se convierten en escenas e imágenes que se traducen en texto; siempre tuvo esta facilidad para navegar en dos formatos, habilidad que hoy es el pilar de su carrera. “Cuando yo era muy chico, a los siete u ocho años, escribía cuentecitos; siempre me gustó escribir (…) Cuando tenía nueve o diez un día salí de mi casa y encontré que había camiones, gente, porque estaban grabando una telenovela. La casa de al lado era la de la villana de la telenovela y entonces quedé deslumbrado con todas estas cosas de las cámaras, el director gritando acción, los actores repitiendo las escenas, imagínate mi cara de emoción que alguien me agarró y me subió al móvil de transmisión y yo veía el director que apretaba botones; hasta me regalaron un libreto”, cuenta el escritor en entrevista para la Revista Cultural Alternativas. “Entonces desde muy chico no tuve diferencias en mi cabeza, en mi proceso creativo, en mi tipo de escritura por pasearme por un formato o por otro. Para mí fue absolutamente natural”, recuerda aún con entusiasmo. Pero luego vino un conflicto externo, la sociedad llena de prejuicios y egos que le pintó una línea entre la televisión y los libros, limitando su libertad creativa y construyendo una frontera que para él nunca había existido. Estudiando literatura en la universidad escribió su primera telenovela y con ello llegaron las primeras críticas, sus colegas y profesores lo menospreciaban por haber caído en ese género ‘menor’; irónicamente, años después, cuando ya era un nombre en el mundo de las telenovelas y continuaba escribiendo libros, en el ámbito televisivo lo miraban con recelo. “Despreciaban el género, «¡Ah se puso tonto José Ignacio, se puso tonto, mira tan bien que iba estudiando literatura con sus libros!». Luego me pasó al revés, cuando estaba haciendo telenovelas seguía escribiendo libros, allá en el mundo audiovisual era «se cree muy muy porque ahora saca libros», era una cosa absolutamente delirante”, relata divertido. Al inicio estos prejuicios representaron un problema en su carrera, elegir televisión o libros; pero con el tiempo descubrió que su capacidad para moverse de un mundo a otro, no era una debilidad, sino una fortaleza que se propuso desarrollar. “Decidí que iba a escribir libros que parecieran películas e iba a escribir series que tuvieran referencias literarias, iba a hacer híbridos. Ahora ese conflicto me terminó dando la clave de mi carrera”. Fue entonces que las líneas que dividían esos dos mundos se difuminaron, pero no solo para él, sino para la industria literaria y audiovisual; ahora la televisión busca a la literatura para alimentarse y la literatura toma de referencia las tendencias en el streaming para proponer nuevas historias. Luego de una extensa carrera escribiendo telenovelas para Televisa y TV Azteca, además de una serie de publicaciones literarias; Netflix, el monstruo del entretenimiento en la actualidad, contactó a José Ignacio para la creación de una serie. Así nació ¿Quién mató a Sara?, que se convertiría en el estreno más visto de habla no inglesa en Estados Unidos, que tiene la plataforma hasta el momento (55 millones de cuentas que vieron la serie en su mes de estreno). “Cuando Netflix me llamó en enero del 2019 para ofrecerme escribir una serie, lo único que me dijeron fue «nosotros queremos una serie de suspenso», yo dije sí por supuesto, ¿qué iba a decir? —recuerda con gracia e ironía—, colgué la llamada y me aterré porque dije «esta es la misma gente que hace Stranger Things, que hace The Crown, que hace House of Cards, es la misma gente que está haciendo eso, yo no estoy a esa altura, yo no les llego ni a la rodilla». Entonces me matriculé en la universidad para estudiar guión de streaming para series, por 6 meses”, declara. Chascas fue descubriendo muchas cosas en este proceso. Las telenovelas tenían pocas pantallas y horarios, así que su oferta y temática era muy limitada, en cambio las series pueden verse en cualquier momento y desde una infinidad de dispositivos; la televisión en el pasado tenía segmentado a su público, hoy el streaming le ha quitado el rostro, edad, clase social y género a quien sea que esté frente a la pantalla. Otro diferenciador importante, el presupuesto, una telenovela podría costar tres millones de dólares, un capítulo de una gran producción en Netflix puede costar sesenta millones de dólares. José Ignacio tuvo que reaprender a contar historias ante la prioridad de cautivar a la audiencia; hoy las producciones llegan a todos los rincones del mundo y es imposible saber con quién se está ‘hablando’. Ante esta disyuntiva, el autor buscó el modo de ser universal, de hablarle a todo el mundo y entonces recordó que en México le enseñaron que hablar con un acento, escribir desde lo específico, es siempre más atractivo. “Me acuerdo haber tenido esa discusión de 30 años de estar en México, alguien me dijo «nosotros los mexicanos mientras más nos vemos, más mexicanos nos ponemos, no hablamos en neutro en nuestras telenovelas, nosotros hablamos en mexicano». Y entonces pensé en esa cita de Tolstoi que decía «pinta tu aldea y serás universal»”. Así fue como Chascas ‘se miró el ombligo’ y contó una historia para sí mismo, una historia calculada que se convirtió en un fenómeno, la razón nadie la sabe; el autor hizo una historia de suspenso, corrupción y abuso de poder pensando que esos elementos podrían atraer a la audiencia, pero el ‘qué’ específico que convirtió a ¿Quién mató a Sara? en el éxito que hoy en día es, nadie lo sabe. “Mi instinto me guió para decirle a mi jefe «mira, por ahí me quiero ir, porque siento que con esa manera al menos vamos a minimizar riesgos», pero minimizar riesgos no significa un éxito, ¿cuántas veces yo mismo he hecho proyectos minimizando riesgos y me ha ido pésimo?, no tengo idea qué sucedió con ¿Quién mató a Sara?”; finaliza el autor. José Ignacio Valenzuela, quien vive entre sus éxitos literarios, sus obras en la televisión y ahora el streaming, participará en la Feria Nacional del Libro de León como uno de los invitados estelares.

Los espejismos de la certeza

Por: Jorge Flores“La duda es fértil porque abre a todo pensador a pensamientos que le son ajenos”; no son las respuestas las que destruyen paradigmas, son las preguntas las que invitan a la transformación. En una época donde la deconstrucción y el quiebre de creencias son necesarias, la autora norteamericana Siri Hustvedt nos presenta un texto denso, pero de un valor primordial para nuestros días. En 2015, Siri Hustvedt escribió este ensayo científico que centra a la mente y a la filosofía en una discusión biológica y neurológica en la que se une al diálogo del feminismo. Cuatro años después, Siri fue condecorada con el Premio Princesa de Asturias “por toda una obra sustentada en el feminismo, arte y ciencia”. Este 2021, Seix Barral editó una versión en español que hace eco del trabajo divulgativo de Hustvedt. Este texto tiene como intención preguntar ¿qué es la mente?, mas nunca pretende proponer respuestas. Pone en tela de juicio distintas teorías filosóficas, científicas, biológicas, psicológicas, conductistas, mecánicas, entre otras, que han pretendido definir a la mente y su relación con el cuerpo humano. En este ejercicio de preguntas sin respuestas, Siri deja en entredicho las posturas de filósofos incuestionables como Descartes o el renombrado psicólogo Steven Pinker, autor de discutidos y reconocidos libros como La tabla rasa (2002). “El peligro", según Goethe, radica en que una hipótesis duradera se convierta en una verdad y, por lo tanto, deje de cuestionarse. Para Kuhn, la ciencia normal flota sobre las creencias consensuadas, y a menudo no examinadas, que él llama paradigma, hasta que algún descubrimiento, algún problema insoluble, hace estallar esas mismas "convicciones fundacionales”; en este extracto, Hustvedt explica la intención de no confiar en verdades que nacen de hipótesis ‘culturalmente’ aceptadas y por el contrario, cuestionar y ver que la certeza es eso que ella dice, un espejismo. Poner en duda estas ‘verdades’ es también una forma de desmentir las falacias en las que como individuos caemos al dar por sentado paradigmas o correlaciones que no tienen respuestas concretas o evidencias contundentes y que sesgan nuestra percepción y, por consecuencia, nuestro comportamiento. "Me atrevería a decir que la noción de fijo o programado debe de ser mucho más satisfactoria para los que están contentos con su suerte que para los que no lo están: «No puedo evitarlo. Soy un tipo blanco, rico y con sentido de privilegio, lleno a reventar de testosterona y programado para la felicidad. Culpad a mis genes»”. Para Hustvedt, los paradigmas genéticos ‘científicamente teorizados’ que han proclamado a la mente del hombre superior a la de la mujer, no habían sido modificados o cuestionados, puesto que quienes los habían analizado estaban influenciados por su privilegio o su expectativa incluso inconsciente. La lectura de Los espejismos de la certeza posee una profundidad dinámica, desde ecuaciones químicas que explican las reacciones del cerebro, hasta abstracciones filosóficas que explican el psicoanálisis o la psicología evolucionista. Aún con esa densidad, su cualidad de crear pregunta tras pregunta, capítulo tras capítulo, te empuja a continuar y buscar la respuesta en la siguiente página, algo que afortunadamente no llega y solo queda la sana y constructiva duda. Los espejismos de la certeza Siri Hustvedt Editorial Seix Barral 2021 400 páginas $399

Ganadores de Cuento corto y Poesía libre 2021

Los Premios de Literatura León 2021, integrados por el XVII Concurso de Cuento Corto y el XIV Concurso de Poesía Libre, han dado a conocer los trabajos ganadores de ambas categorías: El ladrón de palabras y La llaga, respectivamente.Jennyfer Cabrera Vega, originaria de Querétaro pero residente de León, fue elegida como ganadora en la categoría de Cuento Corto gracias a su obra El ladrón de palabras. El jurado, conformado por Laura Baeza y Antonio Martínez, seleccionaron dicha historia por el manejo de características como la reinterpretación del uso del lenguaje de forma propositiva y el tratamiento contemporáneo de la palabra. En dicha categoría, se emitió una mención honorífica para Habacuk, escrito por el celayense Pablo García Mandujano, debido a ser un cuento bien desarrollado y llevado en general, donde impera la condición humana.En cuanto a la categoría de Poesía libre, Zauriel Alejandro Martínez Hernández resultó ganador con la antología titulada La llaga, un trabajo proveniente de San Luis de la Paz seleccionado por ser un poemario poderoso con imágenes bellas, pero también desconcertantes, con un tono contemporáneo y muy original, y una musicalidad muy diversa que le da un gran ritmo a cada texto, según Alejandro Paniagua, quien formó parte del jurado en dicha categoría, integrado además por Mariana Orantes, quien expresó sobre la obra lo siguiente: “Tiene imágenes cotidianas que apelan a lo humano y sostienen bien el cuerpo del poema. Logra llevar cosas que vemos todos los días al plano poético, apela al dolor común. No es sólo una voz poética fija, sino que va cambiando con cada poema”. El jurado también decidió otorgar una mención honorífica al poemario Poltergeist, escrito por la irapuatense María del Rosario Cázares Morales, debido al uso de voces muertas de personajes de otras épocas para apelar al sentimiento, un ejemplo valioso de la poesía mística contemporánea y una propuesta que puede llevarse a gran término en un futuro. En esta edición, fueron recibidos un total de 171 trabajos, de los cuales 115 fueron para la categoría de Cuento corto y 56 para Poesía Libre. La premiación de los ganadores, así como la presentación del libro con las obras seleccionadas, se llevará a cabo en el marco de la 32 Feria Nacional del Libro de León, Fenal.