INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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#Fenal34 lanza convocatoria para talleristas

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La Feria Nacional del Libro de León está en busca de talleristas que deseen participar en la edición 34, que se llevará a cabo del 12 al 21 de mayo en Poliforum León.

Las y los interesados deberán presentar una propuesta basada en una obra literaria que tenga como tema principal el ‘activismo infantil y juvenil’, es decir, textos que destaquen por su reflexión sobre las infancias y las juventudes que se esfuerzan y luchan por diversas causas para que tengamos un futuro mejor.

Las categorías para los talleres se dividen en cuatro:

Talleres infantiles:

  •  3 a 6 años.
  • 7 a 9 años.
  •  10 a 12 años.

Talleres juveniles y especializados:

  • 18 años en adelante.

Las y los talleristas interesados deberán llenar el siguiente cuestionario https://forms.gle/E7ZErEQyPCGfeVzX8 y proporcionar, en formato PDF, la información general del proyecto. Tienen hasta las 14:00 horas del 27 de febrero para enviar su propuesta.

Los resultados se darán a conocer el viernes 10 de marzo a través de las páginas y redes del Instituto Cultural de León y Fenal.

Copia el siguiente enlace en tu navegador y consulta las bases completas: https://bit.ly/ConvTalleresFenal34


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Cinco autores latinos: cinco películas

Texto Miguel DomínguezEn este listado podrán encontrar cinco películas guionizadas por escritores latinos. Aunque admito no estar al tanto de la literatura de todos los aquí mencionados, preferí pasarlo por alto para expandir el mapa latinoamericano (en cuestión de autores, no de producciones); por ende, a un par de ellos solo he podido acercarme a través de estas imágenes. Las películas están en Internet y, exceptuando la mexicana, todas fueron descubrimientos recientes que me reconforta poder recomendar. Espero encuentren algo que les interese para partir en su búsqueda y, si es posible, continuar con los textos. José Agustín (México): Amor a la vuelta de la esquina (1985)Dirección: Alberto Cortés En 1970, el escritor y cofundador del diario Reforma, José Agustín, fue encarcelado por ocho meses en Lecumberri. Delito: supuesto tráfico de marihuana. El escritor relata la experiencia en su libro El rock de la cárcel. Quince años después, en 1985, se estrena Amor a la vuelta de la esquina, de Alberto Cortés, con quien Agustín escribió el guión basado en El astrágalo, novela autobiográfica de Albertine Sarrazin donde relata su fuga del reformatorio a los 19 años, el encuentro con un motociclista del que se enamora (su futuro esposo) y la vida que empieza a llevar tras el escape. Merecedora del Premio Ariel a Mejor Ópera Prima, destaca de su traslado al cine la distancia que traza con la interioridad literaria, marcando el ritmo en las acciones, los escenarios y viñetas sin necesidad de arcos narrativos o personalidades claras, dibujando a una protagonista cuasi-silente cuyos impulsos son crimen, sexo, amor y escapar. Una película solipsista en cuanto vive un eterno presente material y carnal; una película pasional en cuanto filma las noches de la ciudad, la mundanidad de la protagonista y su enamorar por el camionero (cambio del motociclista en la novela). Se puede encontrar una muy mala copia que ensombrece sus ya de por sí oscuras noches y que priva de detalle al hermosísimo rostro de la protagónica Gabriela Roel, pero, según la Cuenta Pública 2022, la Cineteca está llevando a cabo su restauración. Senel Paz (Cuba): Fresa y chocolate (1993) Dirección: Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío La primera película cubana nominada a Mejor película de habla no inglesa en el Óscar, Fresa y Chocolate, fue una codirección entre Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío con el guión de Senel Paz que adapta su propio cuento: El lobo, el bosque y el hombre nuevo, que aborda la relación entre un hombre homosexual y un joven comunista en la Cuba Castrista. Tomás Gutiérrez Alea, uno de los grandes versátiles cinematográficos de Latinoamérica, quien dirigió películas como la nueva-olesca Memorias del Subdesarrollo (1968) y la kafkiana Muerte de un burócrata (1966), en Fresa y chocolate retrata la relación de estos hombres que como no consuman lo sexual tampoco ausentan la pasión, valiéndose del plano-contraplano en largas secuencias de diálogos donde los personajes discuten sobre el arte, la revolución y la Cuba de ese entonces. A 30 años de su estreno, asombra la lucidez que aquí reside sobre la convergencia entre lo político y lo sentimental; sobre el choque entre nuestro ser e ideal. El hombre al que le impiden participar de la Revolución por ser homosexual; el revolucionario cuyos dogmas políticos contradicen al sueño. En la Cuba de los 90, con la flexibilidad de proyectar aquello que 20 años atrás no habría podido, la película fue toda una sensación cuando aún se percibía cierta urgencia en el encuentro entre el arte, lo político y sexual (diluido en nuevas ansias). Antonio Larreta (Uruguay): Yo, la peor de todas (1990) Dirección: María Luisa Bemberg Este es un cóctel de nacionalidades: la argentina María Luisa Bemberg dirige el guión con discreta participación del escritor uruguayo Antonio Larreta, adaptando Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, el ensayo del mexicano Octavio Paz. Con la española Assumpta Serna interpretando a la protagonista titular y compartiendo pantalla en algunas de sus mejores escenas con la francesa Dominique Sanda, quien interpreta a la virreina. Aunque el escritor uruguayo parece perderse, resalto el notable logro de, junto con Bemberg, adaptar el extenso ensayo de Paz (casi 700 páginas) en una película narrativa sencilla, inteligente y apasionante. En ésta seguimos a nuestra icónica Sor Juana en sus últimos años de vida siendo el campo de batalla en una disputa de poderes entre la Corona y la fe. Ella es prodigio de los virreyes, pero sus ideas desafían a la Iglesia. Su ritmo lo definen escenas concretas, como los intercambios intelectuales entre ella y los miembros de la aristocracia; el mudo amor entre la monja poeta y la virreina: majestad, pero también amiga, a quien le escribe poemas de amor disfrazados como admiración. Esa poesía corre en las venas del filme: en la voz de Sor Juana que la recita; en las hermosas secuencias líricas; en la actitud ardiente, tierna y directa que se respira en toda la cinta y que remata con contundente conclusión. De los descubrimientos hechos para este listado, este quizás sea mi favorito. Gabriel García Márquez (Colombia): María de mi corazón (1979) Dirección: Jaime Humberto Hermosillo En 2018, la Cineteca Nacional restauró María de mi corazón, dirigida por Jaime Humberto Hermosillo y coguionizada con Gabriel García Márquez adaptando su cuento Solo vine a hablar por teléfono. Hasta hace cinco años no había condiciones dignas para verla. Fue un proyecto independiente financiado por una cooperativa entre sus colaboradores, obtuvo un respaldo de 80 mil dólares de la Universidad Veracruzana y fue apoyada por el Sindicato de Actores Independientes. Esto último provocó que la Asociación Nacional de Actores impidiera la transmisión de la cinta. Después, fue prohibida por 6 años debido al supuesto parecido entre el personaje de la actriz María Rojo y, la en ese entonces primera dama, María Esther Zuno (esposa de Luis Echeverría). Hermosillo decidió guardar los negativos en el Museo Nacional de Antropología e Historia, donde fueron extraviados. Parece una jugarreta del destino: sienta discordante tanta traba sufrida. Dejo su interés en mano de estas aventuras, pues me parece complicado hablar de la historia sin arruinar la experiencia. Lo dejaré en que está basado en un hecho real: un reencuentro amoroso entre un ladrón y su exnovia que ahora es maga. Pegan (estructuralmente literal) las pasiones e interacción humana de Hermosillo con las crudezas y precisión narrativa de Márquez, de forma que en papel suena forzado, pero resuelta con impacto sorprendente, haciendo que todos sus estruendos resuenen con más fuerza. Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares: Invasión (1969) Dirección: Hugo Santiago Debut directoral del argentino Hugo Santiago, pero mejor conocida por su guión de Borges y Bioy Casares (aunque primero Borges), Invasión, como María de mi corazón, fue víctima de las bromas pesadas de la historia. No conectó con la audiencia en su momento; fue prohibida en el mandato de Videla tras el golpe de 1976, para que dos años después las bobinas originales fuesen robadas, desapareciendo casi por completo, pues en 2004 (¡26 años después!) se encontró una copia de 35 mm. Ahora se posiciona como la segunda mejor película argentina en la edición de 2022 de la Encuesta de Cine Argentino. Suscrita a las tendencias de la Nueva Ola Francesa, la película habita el minimalismo mientras se entrega por completo a la forma. La historia, un thriller: agentes secretos enfrentando una invasión: ¿quiénes invaden? ¿por qué? ¿cómo? Poco importa. Su ‘batalla infinita’, así descrita por Borges, sucede en persecuciones y tiroteos; en vagas misiones y guaridas urbanas; por el deber y el amor: al amigo, a la patria, a la mujer. Como en pocas películas, sucede un milagro: sin surgir del texto, pareciese posible leer las imágenes. Hombres de trajes color crema brotan de la oscuridad: como esto puede ser una imagen, también puede ser palabra. En la desvestidura del entramado y su frontalidad del código todo se puede reducir a un par de oraciones que evocan imágenes que escriben la misma oración. Una película que tras 44 años se descubre a sí misma infinita, flotando entre luz y oscuridad. Es la sombra que cubre nuestra historia; la sombra que proyecta el rayo.

Para siempre en ‘onda’, José Agustín

Texto Jorge FloresLa muerte de José Agustín, ocurrida el pasado 16 de enero, no se limita al dolor de perder a un padre, un amigo o una figura célebre de las letras mexicanas, su partida también es una invitación a resignificar su valentía como artista, su talento como escritor y su legado a la cultura mexicana, a la de los jóvenes jipitecas que convivieron con sus letras y también a los jóvenes millennials, centennials y consecuentes, que seguimos encontrando en sus textos una voz que nos llena de preguntas y nos acerca a las respuestas. Bohemios desencantados de la literatura mexicana burguesa. Los herederos de la cultura beatnik aparecieron en México durante la segunda mitad del siglo XX, escritores que le sacaron la vuelta a los convencionalismos y expusieron un lenguaje que no le rendía pleitesía a las normas; la literatura de la onda irrumpió bajo un término que los banalizaba, pero que con el tiempo los identificó, sin quererlo, como referentes de la contracultura de la época.Fue en la década de los 60 cuando aparecieron los textos de Gustavo Sainz, Parménides García y, de tal vez el más significativo de todos ellos, José Agustín, que si bien no formaban un movimiento sí compartían una inquietud creativa, una voz llena de pericia que se servía de un lenguaje simplista, coloquial, vulgar para algunos, y que chocó estrepitosamente con el pomposo recato de la literatura latinoamericana del ‘periodo estabilizador’ en México, donde se habían de respetar las formas y las reglas. Fue Margo Glantz, académica y crítica literaria, quien acuñó este término de manera despreciativa a un estilo juvenil y que, por supuesto, no pegó bien en quienes representaron esta corriente de escritura ágil y audaz; sin embargo, el término prevaleció: Me pareció que podía ser interesante llamarla literatura de la onda, haciéndole en gran medida un homenaje, aunque él (José Agustín) lo tomó como algo negativo. En ese momento no lo vi con tanta claridad como lo veo ahora. Contó Margo Glantz en una entrevista para La Jornada tras la muerte del escritor mexicano. La Tumba (Agustín, 1964) y Gazapo (Sainz, 1965) son consideradas las obras fundacionales de esta marea llamada onda, pero junto con ellos se puede mencionar una nutrida lista de otros tantos autores que buscaban esas palabras cercanas, el diálogo auténtico y las sensaciones reales: Los Juegos (1967), de René Avilés; Pasto Verde (1968), de Parménides García, o Larga Sinfonía en D (1968), de Margarita Dalton, entre muchos más. Estos jóvenes encontraron la inspiración en lo mundano de su día a día, su rutina fue el origen de relatos que obligaron a la reflexión; el talento y la franqueza al servicio de la necesidad de expresión que sirvió para escapar de una realidad veloz, confusa y abrumadora. Desde esos textos de jerga, albures y desenfado nacieron críticas a ‘las buenas maneras’, a la ‘momiza’, el hartazgo juvenil a las instituciones, a la autoridad civil y familiar; alejados de la anarquía y rebeldía punk, y más bien cerca del cuestionamiento y la defensa de su autenticidad. Al margen de esta reflexión, sumamos el recuerdo indeleble de quien fue, tal vez, la figura más representativa de la literatura de la onda: José Agustín, que nació en Guadalajara pero siempre se refirió a sí mismo como guerrerense. Fue inquieto y corrosivo desde joven y creó textos que cuestionaron su contexto, que incomodaron a unos e incitaron a otros. Su personalidad libertaria lo llevó a pisar Lecumberri durante algunos años luego de ser arrestado por posesión de marihuana; en prisión conoció a José Revueltas y siguió puliendo su oficio de escritor. El cinismo y la naturalidad de sus relatos contrastaron aplausos con rechazos. “El mundo de un nuevo lenguaje coloquial audacísimo. La pirotecnia de una realidad desenfadada, pero al mismo tiempo intensa como cólico de apendicitis, que nunca sospeché de aquel jovenzuelo de risa tipluda y enfermo de brinquitos”, explica Vicente Leñero, quien fue colega y amigo de José Agustín. A los 77 años y tras diversos padecimientos, José Agustín Ramírez Gómez falleció el 16 de enero de 2024, un hombre que fue combustible de un estilo que hoy se alienta, se enseña y se estudia; esa magia de poder hacer de una tarde cualquiera un dilema existencial, un legado que se ha vuelto eterno. Referencias: Leñero, V. (s/f). José Agustín, el desmadroso. Com.mx. Recuperado el 10 de marzo de 2024, de https://www.proceso.com.mx/cultura/2024/1/16/jose-agustin-el-desmadroso-322193.html de Medios, D. (2024, enero 17). La Jornada: ¡Qué onda!, Margo Glantz. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/2024/01/17/cultura/a04n2cul Definición de Literatura de la Onda; contexto, y escritores. (s/f). Enciclopedia.net. Recuperado el 10 de marzo de 2024, de https://enciclopedia.net/literatura-onda/

¡Participa en el XXVI Encuentro de Ajedrez!

El XXVI Encuentro de Ajedrez se realizará en el marco de la 35 Feria Nacional del Libro de León, Fenal, y ya está abierto el registro para niñas, niños, jóvenes y ajedrecistas en general que deseen participar. A través de esta actividad, el Instituto Cultural de León, año con año, genera un espacio de encuentro y convivencia para las y los ajedrecistas; en esta ocasión se desarrollará el sábado 25 de mayo en Poliforum León. Las y los interesados podrán participar en alguna de las siguientes categorías: menores de 10 años, menores de 12 años, menores de 14 años, menores de 16 años, primera fuerza (más de 1,900 de rating) y segunda fuerza (menos de 1,900 de rating). Los documentos requeridos son: copia de comprobante de domicilio vigente, copia de identificación oficial y constancia de situación fiscal, esto para la mayoría de edad; para los menores se solicitarán los mismos documentos (identificación y constancia del padre, madre o tutor), además de copia de acta de nacimiento del participante. El registro se encuentra abierto desde este 08 de abril y hasta el 22 de mayo, con una cuota de recuperación de $102.00 por participante. Las inscripciones deberán hacerse preferentemente en la Casa de la Cultura Diego Rivera, de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 horas. Quienes no puedan registrarse directamente, deberán contactarse a través de WhatsApp (477 704 78 30) para dar seguimiento oportuno. Durante la competencia se utilizará el Sistema Suizo a cinco rondas, donde regirá la reglamentación vigente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE); y criterio de desempates de encuentro directo, Buchholz, Sonneborn Berger y Color. Respecto a la premiación, los primeros tres lugares en la categoría de menores de 10 años recibirán una dotación de libros, mientras que para el resto de las categorías, el primer lugar recibirá $1,500.00, el segundo $1,000.00 y el tercero $500.00. La convocatoria completa se encuentra en bit.ly/ConvocatoriaXXVIEncuentroAjedrez. Para mayor información puedes presentarte en la Casa de la Cultura Diego Rivera o contactarte vía telefónica al 477 714 3350 o 477 716 9865, así como a los correos casaculturaleon@hotmail.com, iclcasaculturaleon@gmail.com. Cabe destacar que, previo al desarrollo del Encuentro, el sábado 18 de mayo a las 10:00 horas y en la misma sede se llevarán a cabo una serie de Partidas Blitz, juegos rápidos de ajedrez abiertos al público en los que podrán participar desde los 5 años de edad, aprendiendo a gestionar o administrar el tiempo de manera eficaz. Las personas interesadas podrán acercarse a conocer más sobre la disciplina y convivir con ajedrecistas de diferentes edades que forman parte de los talleres de ajedrez impartidos en la Casa de la Cultura Diego Rivera. Conoce las actividades del ICL en la página culturaleon.com, así como en redes sociales, Facebook: Instituto Cultural de León; Twitter, Instagram y TikTok: @culturaleon.