INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Xólotl: ¿Realidad o ficción?

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Texto Victoria Salado Íñiguez

“Me río para no llorar”, esa fue la sensación que experimenté al leer Xólotl; sentimientos encontrados. Y es que pasas de la diversión a la impotencia y, de allí, al enojo. Los cinco textos que lo conforman confrontan la realidad y con ello situaciones sociales tan cercanas de las que nos duele hablar.

“El humor es un arma que nos permite sobrellevar las tragedias y desastres de la vida”1. En Xólotl, Jorge Luis Flores juega hábilmente con estas situaciones y explota, con creatividad, una hiperrealidad en donde lo que se lee y lo que se vive en León es apenas mera coincidencia.

Los relatos, que tocan temas como el crimen, la religión y las altas pasiones, están ubicados en un contexto del México actual y son abordados con ironía; por sus tintes sarcásticos recuerdan el estilo de Ibargüengoitia, quien también gustaba escribir de su contexto y la cruda realidad desde el humor.

El título de la obra parte de uno de sus cuentos, el cual narra la historia de una empresa que tiene detrás a sectarios ricos que rinden culto a un dios prehispánico, pero todo se sale de control. Personalmente, mi cuento favorito es Galatea, que comienza con el robo de una estatua, pero la situación llega a la obsesión y la perturbación humana hasta tener un trágico final; mientras que en De película muestra un juego kármico con los personajes principales, mandatarios de policía que tienen que lidiar con el absurdo de la resurrección y el eterno retorno de los cadáveres con crímenes sin resolver.

Esto es solo una prueba de lo que puedes encontrar en este libro. Te invitamos a adentrarte en sus páginas y descubrir la realidad aumentada que nos ofrece el autor, quien además es traductor y locutor de pódcast; un escritor visiblemente informado y con un amplio bagaje de referencias culturales.

Xólotl

Autor: Jorge Luis Flores

Género: Cuento

Editorial: Ocelote

Costo: $249.00

IG: Editorial Ocelote

Referencia

1 de Medios, D. (2009, agosto 15). La Jornada: Reímos para no llorar, pero al humor no se le estudia como se debe, dice El Fisgón. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/2009/08/16/cultura/a04n1cul


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Para siempre en ‘onda’, José Agustín

Texto Jorge FloresLa muerte de José Agustín, ocurrida el pasado 16 de enero, no se limita al dolor de perder a un padre, un amigo o una figura célebre de las letras mexicanas, su partida también es una invitación a resignificar su valentía como artista, su talento como escritor y su legado a la cultura mexicana, a la de los jóvenes jipitecas que convivieron con sus letras y también a los jóvenes millennials, centennials y consecuentes, que seguimos encontrando en sus textos una voz que nos llena de preguntas y nos acerca a las respuestas. Bohemios desencantados de la literatura mexicana burguesa. Los herederos de la cultura beatnik aparecieron en México durante la segunda mitad del siglo XX, escritores que le sacaron la vuelta a los convencionalismos y expusieron un lenguaje que no le rendía pleitesía a las normas; la literatura de la onda irrumpió bajo un término que los banalizaba, pero que con el tiempo los identificó, sin quererlo, como referentes de la contracultura de la época.Fue en la década de los 60 cuando aparecieron los textos de Gustavo Sainz, Parménides García y, de tal vez el más significativo de todos ellos, José Agustín, que si bien no formaban un movimiento sí compartían una inquietud creativa, una voz llena de pericia que se servía de un lenguaje simplista, coloquial, vulgar para algunos, y que chocó estrepitosamente con el pomposo recato de la literatura latinoamericana del ‘periodo estabilizador’ en México, donde se habían de respetar las formas y las reglas. Fue Margo Glantz, académica y crítica literaria, quien acuñó este término de manera despreciativa a un estilo juvenil y que, por supuesto, no pegó bien en quienes representaron esta corriente de escritura ágil y audaz; sin embargo, el término prevaleció: Me pareció que podía ser interesante llamarla literatura de la onda, haciéndole en gran medida un homenaje, aunque él (José Agustín) lo tomó como algo negativo. En ese momento no lo vi con tanta claridad como lo veo ahora. Contó Margo Glantz en una entrevista para La Jornada tras la muerte del escritor mexicano. La Tumba (Agustín, 1964) y Gazapo (Sainz, 1965) son consideradas las obras fundacionales de esta marea llamada onda, pero junto con ellos se puede mencionar una nutrida lista de otros tantos autores que buscaban esas palabras cercanas, el diálogo auténtico y las sensaciones reales: Los Juegos (1967), de René Avilés; Pasto Verde (1968), de Parménides García, o Larga Sinfonía en D (1968), de Margarita Dalton, entre muchos más. Estos jóvenes encontraron la inspiración en lo mundano de su día a día, su rutina fue el origen de relatos que obligaron a la reflexión; el talento y la franqueza al servicio de la necesidad de expresión que sirvió para escapar de una realidad veloz, confusa y abrumadora. Desde esos textos de jerga, albures y desenfado nacieron críticas a ‘las buenas maneras’, a la ‘momiza’, el hartazgo juvenil a las instituciones, a la autoridad civil y familiar; alejados de la anarquía y rebeldía punk, y más bien cerca del cuestionamiento y la defensa de su autenticidad. Al margen de esta reflexión, sumamos el recuerdo indeleble de quien fue, tal vez, la figura más representativa de la literatura de la onda: José Agustín, que nació en Guadalajara pero siempre se refirió a sí mismo como guerrerense. Fue inquieto y corrosivo desde joven y creó textos que cuestionaron su contexto, que incomodaron a unos e incitaron a otros. Su personalidad libertaria lo llevó a pisar Lecumberri durante algunos años luego de ser arrestado por posesión de marihuana; en prisión conoció a José Revueltas y siguió puliendo su oficio de escritor. El cinismo y la naturalidad de sus relatos contrastaron aplausos con rechazos. “El mundo de un nuevo lenguaje coloquial audacísimo. La pirotecnia de una realidad desenfadada, pero al mismo tiempo intensa como cólico de apendicitis, que nunca sospeché de aquel jovenzuelo de risa tipluda y enfermo de brinquitos”, explica Vicente Leñero, quien fue colega y amigo de José Agustín. A los 77 años y tras diversos padecimientos, José Agustín Ramírez Gómez falleció el 16 de enero de 2024, un hombre que fue combustible de un estilo que hoy se alienta, se enseña y se estudia; esa magia de poder hacer de una tarde cualquiera un dilema existencial, un legado que se ha vuelto eterno. Referencias: Leñero, V. (s/f). José Agustín, el desmadroso. Com.mx. Recuperado el 10 de marzo de 2024, de https://www.proceso.com.mx/cultura/2024/1/16/jose-agustin-el-desmadroso-322193.html de Medios, D. (2024, enero 17). La Jornada: ¡Qué onda!, Margo Glantz. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/2024/01/17/cultura/a04n2cul Definición de Literatura de la Onda; contexto, y escritores. (s/f). Enciclopedia.net. Recuperado el 10 de marzo de 2024, de https://enciclopedia.net/literatura-onda/

Culmina Fenal 33 con éxito y récord de asistentes

Con más de 250 actividades literarias, artísticas y culturales en sólo 8 días de evento, se registraron 69 mil 737 asistentes a la Feria Nacional del Libro de León en su edición 33. De regreso al formato completamente presencial en las instalaciones de Poliforum León, del 01 al 08 de julio la Fenal 33 recibió a lectores y lectoras de León y ciudades cercanas para disfrutar de presentaciones editoriales, charlas, conciertos, talleres, funciones de teatro y danza, así como de una vasta oferta literaria con más de 400 sellos editoriales. Algunas de las actividades con más asistencia fueron las presentaciones de los libros Boulevard de la joven escritora Flor M. Salvador y Optimista, la historia del ser feliz, una colaboración entre Caloncho y el ilustrador El Cursi, así como los talleres para niños y niñas desde los 3 años. Entre las actividades que caracterizaron a esta Fenal se encuentran varias como el torneo de Léxico de escritores locales; las intervenciones plásticas pertenecientes a la exposición “Los años felices” dedicada a la obra de José Guadalupe Posada; y el banderazo de salida de Cuentos Motorizados, el nuevo proyecto de Armando González, el Sr. Ranita, quien después de presentarse en la Feria viajará con su escenario en una moto por todo el estado, y después por todo México. Además, por primera vez se realizó Fenal en tu colonia, una serie de actividades en diversas bibliotecas de la ciudad con el objetivo de descentralizar la cultura y difundir la lectura fuera de la sede central, pero con la misma calidad y oferta que se realiza en Poliforum. También fue destacable entre los pasillos y salas de conferencias de Fenal 33 la fuerte presencia de las y los integrantes de las Academia Metropolitana de Seguridad Pública de León, Guanajuato, quienes a partir de estas fechas estarán participando de manera activa y constante en eventos culturales como parte de una estrategia conjunta entre la Secretaría de Seguridad Pública de León y el Instituto Cultural de León. De esta manera se superó la meta de atraer mínimo 60 mil asistentes a la Feria Nacional del Libro de León en retorno presencial, que se buscará fortalecer para el año 2023.

Ganadores de Cuento corto y Poesía libre 2021

Los Premios de Literatura León 2021, integrados por el XVII Concurso de Cuento Corto y el XIV Concurso de Poesía Libre, han dado a conocer los trabajos ganadores de ambas categorías: El ladrón de palabras y La llaga, respectivamente.Jennyfer Cabrera Vega, originaria de Querétaro pero residente de León, fue elegida como ganadora en la categoría de Cuento Corto gracias a su obra El ladrón de palabras. El jurado, conformado por Laura Baeza y Antonio Martínez, seleccionaron dicha historia por el manejo de características como la reinterpretación del uso del lenguaje de forma propositiva y el tratamiento contemporáneo de la palabra. En dicha categoría, se emitió una mención honorífica para Habacuk, escrito por el celayense Pablo García Mandujano, debido a ser un cuento bien desarrollado y llevado en general, donde impera la condición humana.En cuanto a la categoría de Poesía libre, Zauriel Alejandro Martínez Hernández resultó ganador con la antología titulada La llaga, un trabajo proveniente de San Luis de la Paz seleccionado por ser un poemario poderoso con imágenes bellas, pero también desconcertantes, con un tono contemporáneo y muy original, y una musicalidad muy diversa que le da un gran ritmo a cada texto, según Alejandro Paniagua, quien formó parte del jurado en dicha categoría, integrado además por Mariana Orantes, quien expresó sobre la obra lo siguiente: “Tiene imágenes cotidianas que apelan a lo humano y sostienen bien el cuerpo del poema. Logra llevar cosas que vemos todos los días al plano poético, apela al dolor común. No es sólo una voz poética fija, sino que va cambiando con cada poema”. El jurado también decidió otorgar una mención honorífica al poemario Poltergeist, escrito por la irapuatense María del Rosario Cázares Morales, debido al uso de voces muertas de personajes de otras épocas para apelar al sentimiento, un ejemplo valioso de la poesía mística contemporánea y una propuesta que puede llevarse a gran término en un futuro. En esta edición, fueron recibidos un total de 171 trabajos, de los cuales 115 fueron para la categoría de Cuento corto y 56 para Poesía Libre. La premiación de los ganadores, así como la presentación del libro con las obras seleccionadas, se llevará a cabo en el marco de la 32 Feria Nacional del Libro de León, Fenal.