INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Conoce un poco más de la escritora Rosa Montero

Compartir:

La escritora y periodista española Rosa Montero ha logrado múltiples premios, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2022.

Algunas de sus más recientes obras son El peligro de estar cuerda, La ridícula idea de no volver a verte, La carne, entre otras. Hoy te presentamos algunos datos que tal vez no sabías de ella.

1.- Nombre y origen.

Su nombre completo es Rosa Montero Gayo, nació el 3 de enero de 1951 en el barrio de Cuatro Caminos en Madrid, España. Hija de Amalia Gayo y Pascual Montero, novillero en los años 30.

2.- Aislamiento forzado.

De niña, a los 5 años, padeció tuberculosis lo que la forzó a permanecer recluida en su casa hasta los 9 años. El aislamiento cultivó su profesión pues, al estar sola todo el día, se la pasaba leyendo y escribiendo. Sus primeros cuentos eran de ratitas que hablaban.

3.- Más de 20 idiomas.

Su extensa obra la ha llevado a convertirse en uno de los referentes de la literatura contemporánea en castellano, además de que sus libros han sido traducidos a más de 20 idiomas.

4.- Estudios y trabajo.

Cursó estudios de Periodismo y Psicología (carrera que abandonó) y al mismo tiempo colaboró con algunos grupos de teatro independiente como Tábano o Canon. En 1969 comenzó a trabajar como periodista publicando en diversos medios de comunicación (Pueblo Arriba, Mundo Diario, Hermano Lobo, Posible, Fotogramas, etc.) Desde 1976 trabaja para el diario El País.

5.- Maestros literarios.

Rosa Montero menciona que entre sus maestros literarios están, en la parte más hiperrealista o incluso grotesca, Vladimir Nabokov, con quien ha comentado la unen elementos literarios como la mirada paradójica de la existencia y el sentido del humor; y en la parte fantástica, está Úrsula K. Le Guin, a quien Rosa describe como una escritoraza inmensa.

6.- Enamorada de Paul McCartney

Cuando Rosa tenía 12 años estaba enamorada de Paul McCartney; al crecer y convertirse en periodista le tocó entrevistarlo cuando él tenía más de 50 años. “Todavía estaba viva Linda Eastman; estuvimos todo el día en su granja de Sussex. Linda nos trajo sandwichitos y té, luego pude ver cómo grababa el disco Flowers in The Dirt” (texto tomado de https://mascultura.mx/rosa-montero-y-el-poder-de-la-resiliencia/).

7.- Vivir para siempre.

Le aterra la brevedad de la vida y, aunque le teme a la vejez, querría vivir para siempre. Más que morirse, resiente que tendrá que dejar la vida que ama y enfrenta con energía, humor y un colocarse justo al margen de las normas establecidas.


Noticias relacionadas

Historias de valor para la infancia

Texto Edgar A. Aguirre VegaDiversa es una de las tantas palabras con las que hoy en día podríamos definir a la literatura. ¡Maravillosa diversidad! Y así como en lo es en general, también en lo particular; pues cada uno de los géneros aborda y emplea numerosas formas y formatos para presentar sus variados contenidos. La literatura infantil, por ejemplo, ha evolucionado, ha dejado de ser un género pequeño y de simple ocio para entrar a las grandes ligas, se ha vuelto un abanico de enormes posibilidades, una industria que ya no da marcha atrás.Podemos acercarnos a valorar los libros infantiles y juveniles desde diferentes parámetros, como el histórico, el literario o el ideológico, pues las funciones de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) pueden resumirse en tres: iniciar el acceso a la representación de la realidad compartida por una sociedad, desarrollar el aprendizaje de las formas narrativas y servir como vehículo comunicativo y socializador de las nuevas generaciones.1 Aunque no siempre fue así; en América Latina, en la época precolombina, la oralidad fue la principal herramienta para que niñas y niños conocieran las historias que rodeaban a sus pueblos, mitos y leyendas eran compartidas pero sin ser realmente un producto para las infancias. Lo mismo sucedió en la Colonia, pues el sincretismo cultural únicamente propició el surgimiento de relatos como las fábulas moralizantes y sus objetivos puramente adoctrinantes. Durante la época de la colonia se trajeron libros infantiles impresos en España con un carácter pedagógico con el fin de educar a la infancia. Eran libros que presentaban valores patrióticos, morales y religiosos con niñas y niños modelos, obedientes y estereotipados. Solo a finales del siglo XIX encontramos a los verdaderos precursores de una literatura infantil auténtica que van a cambiar la sensibilidad y el modo de escribir. Van a aparecer ahora unos libros de carácter estético cuyos autores consideran al niño como receptor de estas lecturas. Estos nuevos escritores van a impulsar una literatura más libre protagonizada por niños reales que viven situaciones comunes a la realidad de Latinoamérica.2 La conciencia y plena visibilidad de la infancia y de lo que ésta representa permitió también la aparición de grandes figuras como el cubano José Martí, considerado el creador de una literatura infantil con rostro propio, escribiendo directamente a niñas y niños a través de La Edad de Oro, revista mensual que estaba «dedicada a los niños de toda América para que sepan cómo se vivía antes y se vive hoy en América y en las demás tierras». Los cuentos y poemas de José Martí constituyen un hito en la literatura infantil latinoamericana porque consideró al niño como receptor de lecturas. «Los niños saben más de lo que parece» escribe Martí estableciendo el perfil del niño al que se dirige: curioso, activo y con una capacidad receptiva superior a la que por entonces el sistema escolar tenía en cuenta.3 Así, en una larga lista y una extensa historia, se suman destacados precursores de esta literatura infantil latinoamericana: Rafael Pombo (Colombia), Monteiro Lobato (Brasil), Marcela Paz (Chile), Nicolás Guillén (Cuba), Carmen Lyra (Costa Rica), Joaquín Gutierrez (Costa Rica), Gabriela Mistral (Chile), Rubén Darío (Nicaragua), Francisco Gabilondo Soler, Cri Cri (México), Rafael Rivero Oramas (Venezuela), Pascuala Corona (México), Horacio Quiroga (Uruguay), Constancio C. Vigil (Argentina), José Sebastián Tallon (Argentina), Aquiles Nazoa (Venezuela), Óscar Alfaro (Bolivia) y Juana de Ibarbourou (Uruguay). Es tal la relevancia y el valor que este tipo de literatura ha logrado a través del tiempo, que desde 1967 —cada 2 de abril y coincidiendo con el nacimiento de Hans Christian Andersen— se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, fecha instaurada por IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil), colectivo internacional que busca un mejor entendimiento entre los pueblos a través de la literatura infantil, así como garantizar el acercamiento de la infancia a los libros. Anualmente, IBBY México publica una guía de libros infantiles y juveniles, una herramienta útil para quien desee identificar lecturas para el hogar, el aula o la promoción de la lectura. La lista se realiza a través de leer, evaluar y seleccionar novedades enviadas por las editoriales a un Comité Lector, y es clasificada por etapas: pequeños lectores, los que empiezan a leer, los que leen bien y grandes lectores. Además de la ficha bibliográfica, se integran la sinopsis, comentarios, temáticas, premios o reconocimientos, y un distintivo a aquellos catalogados como favoritos del comité. En 2023, por ejemplo, la guía —en su edición 35— destaca el trabajo de escritoras y escritores como Abigail Rodríguez Contreras (México) con Arrullo de luciérnagas. Nanas en lenguas originarias de Puebla, ilustrado por Amanda Mijangos y Armando Fonseca; María Baranda (México) con Buscando a Sapo, ilustrado por Mariana Roldán; Micaela Chirif (Perú) y El mar, con ilustraciones de Armando Fonseca, Amanda Mijangos y Juan Palomino; Alexandra Castellanos Solís (México) con Gigante; José Ignacio Valenzuela (Chile) con ¿De qué color es tu sombra?, ilustrado por Pamela Medina; Verónica Prieto (Chile) con En la verde colina, e ilustraciones de Scarlet Narciso; Clementina Equihua (México) y ¿Cómo se protegen?, ilustrado por Amanda Mijangos; Roger Ycaza (Ecuador) con Clic; Cecilia Pisos (Argentina) con Coplitas con Preguntón, ilustrado por Eleonora Arroyo; Gabriela Olmos (México) con El sueño de los dioses y otros cuentos huicholes, ilustrado por José Benítez Sánchez; John Fitzgerald Torres (Colombia) y la ilustradora Paula Ortiz con La luna es un renacuajo; Verónica Murguía (México) y Mi monstruo Mandarino, con ilustración de Dani Scharf; Eduardo Otálora Marulanda (Colombia) y Mi primer Quijote, ilustrado por Paola Acevedo; Monique Zepeda (México) con Nicolás dos veces, ilustrado por Cecilia Rébora. El camino ganado no es cosa fácil, mucho menos con la brutal competencia que existe hoy en día en prácticamente todos los ámbitos. El papel de las editoriales es fundamental y notorio, la calidad de contenidos, formatos y, por supuesto, escritores e ilustradores es vital. A lo largo de Latinoamérica, existen casas editoriales y sellos que accionan y abonan al desarrollo de la literatura infantil, de entre ellas, los siguientes ejemplos: En México, Ediciones El Naranjo, Petra Ediciones, Ediciones Tecolote, Alboroto Ediciones y el Fondo de Cultura Económica con su colección A la orilla del viento; en Argentina, Pequeño editor, Limonero Ediciones, Editorial Ojoreja, Ediciones Iamiqué y Ediciones Urano; en Venezuela, Ediciones Ekaré y Playco Editores; en Colombia, Babel Libros, Editorial Tragaluz, Editorial Rey Naranjo, LuaBooks, Grupo Educar, Editorial Monigote y Cataplum Libros; en Brasil, Pallas Editora; en Chile, Editorial Amanuta y Editorial Forja, y en Perú, Editorial Crecer. Mientras que SM, Planeta, Penguin Random House, Libro del Zorro Rojo y Norma Editorial son algunas que no pertenecen al continente, pero sí mantienen una fuerte labor editorial dentro del territorio. Hoy, sin duda, una de las más sanas y robustas comunidades es la de la edición infantil, amplia, heterogénea y muy creativa, porque en ella se desarrollan muy diversos perfiles editoriales y porque el libro como objeto se interviene, a diferencia de otros sectores, de manera que pueda reunir distintos lenguajes para encantar y deleitar al lector. No solo el texto ocupa un lugar preponderante, sino que las ilustraciones, el diseño y el soporte mismo hacen parte de la mirada del editor. Por eso, cuando hablamos del tradicional oficio de editar, en el caso de los libros para niños, nos estamos refiriendo a una tarea más poliédrica y compleja.4 El valor de la literatura infantil es innegable, aunque también lo es la delgada línea de lo que se puede y no considerar como tal; las estructuras, temáticas, formatos y necesidades hacen que exista una enorme, muy enorme —y quizás hasta peligrosa— diversidad de productos, muchos de los cuales no ofrecen ni contribuyen a objetivos como la formación de lectores o el acercamiento a una literatura de calidad, sino que buscan fines meramente comerciales. …¿Y qué cosa es una literatura de calidad? Yo creo que es la que enseña a confiar a los niños en la palabra y que los adentra en el mundo del lenguaje, en la construcción del sentido a través de la palabra. Por eso es importante no caer en la idea de que porque los niños lean vayan a ser mejores personas o por alguna aproximación al libro va a haber un efecto mágico que nos convierta en algo mejor de lo que somos. Los libros no nos eximen del trabajo sobre nosotros mismos y de la responsabilidad que tenemos hacia los niños. Parte de esa responsabilidad es producir, escribir e ilustrar libros de calidad: que fomenten el espíritu crítico, que permitan un ejercicio de la libertad creativo, que convoquen a los lectores a forman parte, sin caer en lo panfletario o en lo didactista5, menciona la escritora peruana Micaela Chirif. Los retos siguen siendo muchos, pero la distancia recorrida y los avances son abismales en comparación con algunas décadas atrás. Los pabellones y programaciones infantiles en las ferias de libros son fundamentales y necesarios; la Feria Nacional del Libro de León, Fenal, es un claro ejemplo de ello —basta recordar que inició como Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil en 1990—, donde edición con edición se busca abordar y atender a la niñez con perspectivas que permitan la reflexión, el análisis y el entretenimiento a partir de las letras. El panorama de la literatura infantil en Latinoamérica se ha consolidado y ahora es protagonista en infinidad de espacios; acerquémonos. Referencias 1La literatura infantil y juvenil en las bibliotecas: fomentando el cuidado de la infancia | Extensión Universitaria en Sevilla | UNED. (s. f.). https://extension.uned.es/actividad/idactividad/32257 2Al. (2013, 30 julio). Informe LIJ. Precursores de la Literatura Infantil y Juvenil en América Latina. OBJETO:LIBRO. https://objetolibro.wordpress.com/2013/07/27/informe-lij-precursores-de-la-literatura-infantil-y-juvenil-en-america-latina/ 3Ibid. 4Team, L. (2023, 21 mayo). Edición de libros para niños, un contexto particular - Latin American Literature Today. https://latinamericanliteraturetoday.org/es/2023/03/edicion-de-libros-para-ninos-un-contexto-particular-2/ 5Sáliche, L. (2019, 15 noviembre). La literatura infantil y juvenil en América Latina, en la mirada de tres autores. Infobae. https://www.infobae.com/america/cultura-america/2019/11/15/que-momento-atraviesa-la-literatura-infantil-y-juvenil-en-america-latina/ -Editor Anonimo. (2023, 30 marzo). Las mejores editoriales infantiles de Latinoamérica - Editoriales Infantiles2022. Editoriales Infantiles. https://www.editoriales-infantiles.com/mejores-editoriales-infantiles-de-latinoamerica/ -Literatura infantil latinoamericana, Fanuel Hanán Díaz. (s. f.). https://www.dondevivenloslibros.com/2011/08/literatura-infantil-latinoamericana.html -Guía de libros infantiles y juveniles IBBY México 2023, https://www.ibbymexico.org.mx/wp-content/uploads/2023/03/Guia_IBBY-Libros_2023.pdf

‘Hazle al cuento’ ya tiene a sus ganadores

Un total de 111 trabajos se recibieron en la 29° edición del Concurso Estatal de cuento por y para niños ‘Hazle al cuento’, proyecto del Instituto Cultural de León, a través de la Feria Nacional del Libro de León (Fenal), que incentiva la creatividad y habilidad lectoescritora en la infancia guanajuatense. Para la categoría 1 (niñas y niños de 6 a 9 años) se recibieron 50 textos, de los cuales el jurado determinó los siguientes ganadores: Primer lugar El color de los besos Autora: Luz Carmen Corona Miranda Segundo lugar Letras viajeras Autor: Ian Emilio Quezada Molina Tercer lugar La isla de Pascua Autor: José Adrián Ontiveros Bedolla De igual forma, se otorgaron dos menciones honoríficas, la primera fue para Melissa Peña Gallardo por El jaguar de Kukulcán y la segunda a Daniel Aarón Arroyo Salas por La bailarina de ballet. En la segunda categoría se recibieron un total de 61 textos elaborados por niñas y niñas de entre 9 y 12 años, de los cuales resultaron ganadores: Primer lugar ¿Realmente soy yo? Autora: Yulianna Jiménez Padilla Segundo lugar Receta para la felicidad Autor: Gibrán García Pérez Tercer lugar Mi monstruo interior Autora: Ania Estibaliz Galindo HernándezLas menciones honoríficas fueron para Brianda Lizbeth Contreras Juárez por Mi peor día y para Alexander Contreras Sánchez por el cuento El otoño no ha llegado.El jurado estuvo conformado por Laura Patricia Pizano Barragán, Karla Janet Sansores Montejo y Mario Montaño Romero beneficiarios vigentes del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y que participan en cumplimiento con el Programa de Interacción Cultural y Social. Los cuentos ganadores se publicarán en una antología impresa, misma que se presentará en el marco de la 34 Feria Nacional del Libro de León, Fenal, que se llevará a cabo del 12 al 21 de mayo en Poliforum León.

Ya hay ganadores de los Premios de Literatura León 2023

Los Premios de Literatura León 2023 ya tienen proyectos seleccionados: Humo y Las horas astronómicas del reloj pop son los ganadores en las categorías de Cuento corto y Poesía libre, respectivamente. El XIX Concurso de Cuento Corto y el XVI Concurso de Poesía Libre, lanzados por el Instituto Cultural de León a través de la Feria Nacional del Libro de León, Fenal, recibieron más de 90 obras, entre cuentos y poemarios de escritores guanajuatenses o residentes en el estado. Respecto a la categoría de Cuento corto, el jurado estuvo conformado por Marcos Hiram Ruvalcaba Ordóñez, Alejandra Rodríguez Montelongo y Cristina Gómez González, beneficiarios vigentes del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y que participaron en cumplimiento a sus compromisos con el Programa de Interacción Cultural y Social. El fallo emitido fue el siguiente: Ganador Obra: Humo Autor: César Octavio Manríquez Gallaga Seudónimo: Aristocles Lugar de nacimiento y residencia: Irapuato, Guanajuato Mención honorífica Obra: Sobre las aves y los muertos Autora: Ámbar Eugenia Gallardo Jones Seudónimo: Madame Sosostris Lugar de nacimiento y residencia: León, Guanajuato Para Poesía libre, el jurado estuvo conformado por Juan Carlos González Sánchez, Antonieta Bethsabé Ortega Calderón y Denisse Pohls Pérez, beneficiarios vigentes del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), quienes participaron en cumplimiento a sus compromisos con el Programa de Interacción Cultural y Social. Su decisión fue la siguiente: Ganador Obra: Las horas astronómicas del reloj pop Autor: Paulo Roberto Carrillo Torres Seudónimo: La rata que le gusta el mole verde Lugar de nacimiento y residencia: León, Guanajuato Mención honorífica Obra: La fina capa de polvo sobre la tapa de tu crema desmaquillante Autor: Miguel Ángel Tolentino Escayola Seudónimo: Eleuterio Díez de los Santísimos Remedios Lugar de nacimiento: Coatzacoalcos, Veracruz Lugar de residencia: León, Guanajuato Los autores ganadores del primer lugar serán acreedores a un premio de 15 mil pesos, además de la publicación de sus obras en una antología que será presentada en el marco de la Fenal 34, a realizarse del 12 al 21 de mayo de 2023.