INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Conoce los espacios de #MiFenal 33

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Fernanda Jasso

La Feria Nacional del Libro de León, Fenal 33, te espera del 1 al 8 de julio en el Poliforum León, con un formato cien por ciento presencial y la entrada libre a sus diversos espacios, aulas y salas donde se llevarán a cabo más de 200 actividades literarias, artísticas, así como talleres y concursos que hemos preparado para ti.

El recinto sede cuenta con establecimientos destacados como hoteles, área de comida, tiendas de autoservicio y estacionamiento en un mismo complejo, así como otros espacios muy cercanos a las instalaciones; además, está ubicado a unos minutos de la central de autobuses de León y de fácil acceso a través del transporte público, del cual podrás hacer uso de manera segura y rápida.

El espacio de #MiFenal 33 contará con seis salas: Efraín Huerta, Sor Juana Inés de la Cruz, Jorge Ibargüengoitia, María Grever, Rosario Castellanos y Efrén Hernández, en las que podrás disfrutar de presentaciones editoriales, conversatorios.

El Patio de los Cuentos recibirá actividades artísticas, conversatorios y presentación de novedades literarias, mientras que el Telón de la Palabra alojará la premiación de los concursos LuchaLibro y Érase una vez RAP, así como algunas presentaciones de teatro.

Por supuesto también contaremos con la exposición y venta de libros en los espacios de #MiFenal 33, con más de 190 estands de expositores donde se encontrarán alrededor de 93 editoriales y 400 sellos editoriales.

Consulta el programa y forma parte de la Feria Nacional de Libro de León, para más información en nuestra página web fenal.mx o en nuestras redes sociales: Facebook @fenaloficial, Twitter e Instagram: @fenalmx y Tiktok: @FenalMx.

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8 datos que no sabías de Alice Kellen

Alice Kellen, nacida en Valencia en 1989, es una de las escritoras españolas más populares de su generación y aquí te presentamos algunos datos que tal vez no sabías de la escritora de novela juvenil romántica del momento. Algunos de sus libros más recientes son Donde todo brilla, La Teoría de los Archipiélagos y El Mapa de los anhelos. Aquí te presentamos algunos datos que tal vez no conocías de ella. 1.- Pseudónimo. Nunca ha revelado su verdadero nombre, sin embargo, en algunos medios periodísticos de España mencionan que es Silvia. Lo que sí sabemos es que su pseudónimo está inspirado en Alicia en el país de las maravillas y en la novelista irlandesa Marian Keyes. 2.- Estudios. Quería estudiar la carrera de Historia del Arte pero no aprobó la prueba de selectividad, entonces comenzó a estudiar Filología Española, carrera que abandonó y fundó una empresa de marketing junto a su esposo. 3.- Inventaba cuentos y ¡ahora es escritora! De niña se inventaba cuentos y en la adolescencia escribía en foros de Internet durante sus ratos libres; un día subió a Amazon la historia Llévame a cualquier lugar y dos meses después la contactó una editorial. 4.- En medio del monte. Alice Kellen es de un pueblo llamado Olocau; vive a mitad del monte, donde no hay ni alumbrado público. 5.- Gustos musicales. Es fan de Los Secretos; de pequeña le gustaban Hombres G, Burning, Nacha Pop y el grupo Eskorbuto de quien ¡hasta tiene camisetas! 6.- Aficiones. Le encantan los gatos y, aunque solo tiene dos, le encantaría tener una docena. Sus adicciones son el café y el chocolate, incluso en ocasiones los combina. 7.- Libro que más le ha impactado. El juego del ángel, de Carlos Ruíz Zafón. Pese a que es el que menos le ha gustado de él porque dice, es el más oscuro o tenebroso, el final se le quedó muy grabado. Uno de los que más le han gustado es El Principito. 8.- Primer anticipo Su primer anticipo era de 300 euros, pero le tuvo que restar el descuento del IVA. Lo ahorró.

Soltarse y escribir

Victoria Elizondo fue finalista en LuchaLibro en la pasada edición de Fenal, conoce su historia. “Escribir me sirve como un medio para canalizar y acercarme a mis emociones”. Victoria Elizondo es una lectora apasionada que poco a poco fue encontrando en las letras un espacio para crear y expresarse; así se convirtió en escritora. Ella fue finalista en el pasado concurso LuchaLibro que fue parte de la Feria Nacional del Libro de León 2021. Conoce más de Victoria y su trayectoria. RCA: ¿Cuáles fueron tus inicios en la literatura y la escritura? Comencé con el hábito cuando cumplí 13 años. Acostumbraba mucho a revisar blogs y páginas de fanfiction. Después salté a la literatura juvenil, leía sagas distópicas que tenían muchas referencias a la mitología griega y romana. A partir de ahí empecé a explorar distintos géneros y autores, desde entonces la lectura se convirtió en una prioridad para mí. Respecto a la escritura, fue más difícil animarme. Solo tendía a soltarme en diarios personales. Escribí para un público por primera vez gracias a un servicio social de fomento a la lectura llamado Tertulia literaria. Luego lo dejé tres años hasta que me incorporé a dos talleres durante la pandemia: Sor sugar y Abismos. RCA: ¿Qué te motiva a escribir? A veces no logro comprender algún tema o momento por el cual atravieso. No entiendo muchas situaciones, mucho menos a mí misma. Escribir me sirve como un medio para canalizar y acercarme a mis emociones. Pienso qué es lo peor que podría pasar en alguna situación y de ahí parto. También los memes o algún video en TikTok. RCA: ¿Cuáles son los temas y los autores que te inspiran? Me gusta el terror, lo místico, la muerte y el sueño. Admiro mucho a Mónica Ojeda, a Emily Brontë, a Emily Dickinson y a Julio Cortázar; también disfruto a Elena Garro, a Sylvia Plath y a Juan Vicente Melo. El hambre, el suicidio y la desolación me llaman la atención de sus escritos. RCA: ¿Cómo fue que te decidiste a participar en LuchaLibro? Me salió la publicidad varias veces en Facebook. Lo tomé como una señal para probar qué tan sencillo podría ser improvisar una historia con elementos aleatorios. Ya llevaba un par de meses retomando la escritura y vi la oportunidad como un incentivo para seguir creciendo. RCA: ¿Cómo fue tu experiencia en LuchaLibro y cómo te motivó para seguir escribiendo? La competencia fue muy interesante. Utilizar máscaras, un seudónimo de luchador y que ni siquiera conociéramos nuestros nombres reales aún tras bambalinas le daba más tensión al concurso. Gaby y su equipo fueron muy amables. Tuve que prepararme un rato. Entrené, podría decirse. Gracias a LuchaLibro me empapé de este género y descubrí otra faceta en la narrativa que puedo llegar a crear. RCA: ¿Siendo una joven escritora, qué representa asistir y participar en la Fenal? Considero que es un espacio de encuentro entre diferentes lectores, el cual permite hacer un intercambio de ideas y promueve un ambiente de comunidad. Me ayuda a conocer lo que están haciendo otros artistas, no solo escritores en la ciudad. Instrucciones para el último baño Una vez escuché, leí… o tal vez vi, que morir ahogada era la manera más noble de dejar de existir. Al cuerpo se le difumina el alma entre dos elementos: la sangre, pesada en la memoria, se ablanda gracias al prejuicio puro del agua. Balanceando las temperaturas de ambas sustancias, según el criterio propio, podemos acercarnos a un ensueño si preparamos nuestros cuerpos. Para llegar a este punto, es necesario recorrer diferentes escenarios espirituales, no importa donde hayas comenzado, todxs partimos de la ignorancia. Es tu decisión si optas por gastar en los servicios de un muchacho ojeroso y tatuado, que seguramente en cada sesión se apoyará del diccionario de símbolos más cercano. Quizás, hablará de manera pausada y te recalcará en cada oración que “la combinación de tus cartas es muy interesante”. Solo procura no frecuentarlo muy seguido, terminarás pagando las cervezas también. Tampoco frunciré el ceño si me dices que comenzaste leyendo el horóscopo del periódico vespertino, menos si priorizaste el de tu pareja sobre el tuyo. Así inició la chica que tiene cita hoy a las seis. Y por fin, después de meses en la lista de espera, ya le toca. Se llama Regina. Aparenta unos veintidós, pero ya pasa de los treinta. Tengo entendido que trabajó en Presidencia varios años. Llegó aquí con una carga energética muy pesada. A simple vista, parecía una persona limpia. El perfume de la mañana la perseguía hasta la hora de fumar, sin embargo, había detalles que la delataban. El cabello, muy bien peinado, tenía orzuela. La camisa blanca que usaba, en lugar de iluminarle el rostro le contrastaba las ojeras. Yo creo que le pesaban tanto que ni la mirada podía despegar del suelo. Tenía las uñas disparejas: unas rotas, las de los pulgares mordidas, algunas con restos de esmalte. En la primera visita me tocó darle el recorrido por las instalaciones. Le mostré las salas de meditación. Como era marzo, estaban pintadas las paredes de naranja. La terraza apenas la estaban acondicionando, solo pudo observar cómo las macetas de malvas resistían al polvo de las obras. Vio los cuartos en silencio, hizo unas cuantas preguntas sobre el procedimiento y cada que salíamos de una habitación, empujaba con la mano abierta las puertas de madera, como si tratara de asegurar que las puertas estuvieran bien cerradas. En ese entonces los baños del segundo edificio ya estaban acondicionados. Creo que no te lo he comentado, pero esas tinas fueron restauradas por el hijo de Socorro, la hermana de la dueña. Él mismo las consiguió de varias casas abandonadas, en su trabajo no les importó. El muchacho tenía un amontonadero de porcelana en la cochera y conforme iba reparando las piezas fue trayéndolas de una en una hasta acomodarlas en los cuartos rojos. Como has visto, en el edificio no hay muchas puertas. Las habitaciones se conectan y es muy fácil apreciar lo que hace el vecino. Una tiene que aprender a que se le quite lo fisgón si desea pasar por ahí. El único baño que tiene la privacidad necesaria es el último, el que tiene la tina en forma de corazón. Se había planeado que también fuera rojo, sin embargo, los materiales no alcanzaron. Mandaron comprar el material que se necesitaba, pero el muchacho del encargo se confundió y trajo los materiales en rosa. Al menos combina, además sirve de pretexto para elevar un poco el precio del paquete. Aunque, he de confesar que es un poco más difícil de limpiar. Por eso siempre huele a cloro. Regina lo notó. Acababa de explicarle los diferentes métodos que utilizamos para garantizar un descanso seguro en cuerpo y alma. Le iba a pasar un folleto que contenía las etapas y reglas de las habitaciones cuando decidió ignorarme. Atravesó tres cuartos, sin preguntar se dirigió al baño rosa. Tocó la puerta con la palma extendida, esperó a que estuviera atrás de ella y abrió la puerta: “Quiero sanar aquí”. Dijo y pagó un adelanto.