INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN
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Seleccionan talleres que formarán parte de Fenal 35

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De las 41 propuestas recibidas, 11 talleres fueron los seleccionados por el jurado para ser parte de Fenal 35.

Los proyectos son de las ciudades de León, Guadalajara y Ciudad de México; están divididos en las categorías de 3 a 6 años, 7 a 9 años y 10 a 12 años, y ofrecerán diversas sesiones durante los 10 días de la 35 Fenal, que se desarrollará del 17 al 26 de mayo de 2024 en Poliforum León.

El jurado seleccionador estuvo conformado por Albina Elizabeth Amparo de la Torre, Verónica González Castañeda y Demian Jesús Sández Robledo, beneficiarios vigentes del del Programa de Interacción Cultural y Social (PICS) del Fondo para la Cultura y las Artes, FONCA.

Los proyectos no seleccionados tendrán un periodo de cinco días a partir de esta publicación para solicitar retroalimentación de sus propuestas.

Talleres seleccionados

3 a 6 años

Papamigos

León

Coco y Mosquita

Guadalajara

Bocadillos para mascotas

Guadalajara

Fábrica de texturas. Pequeños exploradores

León

7 a 9 años

Mi futuro súper yo

León

Las aventuras del Reino champiñón

León

10 a 12 años

La guerra del cómic

León

Soy leyendo. Cómics de leyenda.

León

Aventuras gráficas. Técnicas de dibujo experimental para mentes creativas

Ciudad de México

Mi vida: una historia de ficción

Guadalajara

El traje no hace al héroe

Ciudad de México

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Lectura y cuidado animal a través de taller didáctico

‘Cuentos por niños para abuelos peludos’ es un proyecto que busca acercar a niñas y niños a la literatura y al cuidado animal a través de talleres emprendidos por el Instituto Cultural de León en colaboración con la Fundación Animare León.Mediante esta actividad, el encuentro con el arte será a partir de la lectura que las y los participantes realicen a ancianos y jóvenes perritos sobre cuentos infantiles seleccionados precisamente con temática de protección animal.El taller, que inició este miércoles 31 de marzo, es recomendado para niñas y niños de entre 4 a 11 años, acompañados por algún adulto; quienes podrán participar en tres fechas más: 16 y 30 de abril, y 14 de mayo, de 16:30 a 18:30 horas, en diversos espacios como las Casas de la Cultura y la Escuela de Música de León.El acceso a los talleres será la donación de productos de limpieza o alimento para perros; y se estima un cupo máximo por día de 20 personas, en espacios al aire libre con el fin de mantener la sana distancia entre los asistentes. Para registrarte será necesario enviar un correo electrónico a irazuparamo@gmail.com, en donde se darán instrucciones y detalles de la realización taller.Los niños y niñas que asistan podrán traer su cuento favorito o elegir alguno de los libros que el Instituto Cultural León pondrá a su disposición, siempre mantiendo y extremando las medidas de limpieza y desinfección.Cabe destacar que este taller didáctico se realizó por primera vez por la Fundación Animare en colaboración con Irazú Páramo, gestora cultural, en la edición 2015 de la Feria Nacional del Libro de León con un gran éxito, acercando a niñas y niños a la lectura de cuentos seleccionados del Programa Nacional de Salas de Lectura. Asimismo, esta actividad se realiza en diversas partes del mundo con beneficios como, por supuesto, la mejora de habilidades de lectura, pero además la conexión emocional y el fortalecimiento de la confianza en las y los pequeños lectores. Te invitamos a seguir nuestras redes sociales para mantenerte pendiente de todas nuestras actividades; Facebook: Instituto Cultural de León; Twitter e Instagram: @CulturaLeon.

¡Participa en el XXVI Encuentro de Ajedrez!

El XXVI Encuentro de Ajedrez se realizará en el marco de la 35 Feria Nacional del Libro de León, Fenal, y ya está abierto el registro para niñas, niños, jóvenes y ajedrecistas en general que deseen participar. A través de esta actividad, el Instituto Cultural de León, año con año, genera un espacio de encuentro y convivencia para las y los ajedrecistas; en esta ocasión se desarrollará el sábado 25 de mayo en Poliforum León. Las y los interesados podrán participar en alguna de las siguientes categorías: menores de 10 años, menores de 12 años, menores de 14 años, menores de 16 años, primera fuerza (más de 1,900 de rating) y segunda fuerza (menos de 1,900 de rating). Los documentos requeridos son: copia de comprobante de domicilio vigente, copia de identificación oficial y constancia de situación fiscal, esto para la mayoría de edad; para los menores se solicitarán los mismos documentos (identificación y constancia del padre, madre o tutor), además de copia de acta de nacimiento del participante. El registro se encuentra abierto desde este 08 de abril y hasta el 22 de mayo, con una cuota de recuperación de $102.00 por participante. Las inscripciones deberán hacerse preferentemente en la Casa de la Cultura Diego Rivera, de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 horas. Quienes no puedan registrarse directamente, deberán contactarse a través de WhatsApp (477 704 78 30) para dar seguimiento oportuno. Durante la competencia se utilizará el Sistema Suizo a cinco rondas, donde regirá la reglamentación vigente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE); y criterio de desempates de encuentro directo, Buchholz, Sonneborn Berger y Color. Respecto a la premiación, los primeros tres lugares en la categoría de menores de 10 años recibirán una dotación de libros, mientras que para el resto de las categorías, el primer lugar recibirá $1,500.00, el segundo $1,000.00 y el tercero $500.00. La convocatoria completa se encuentra en bit.ly/ConvocatoriaXXVIEncuentroAjedrez. Para mayor información puedes presentarte en la Casa de la Cultura Diego Rivera o contactarte vía telefónica al 477 714 3350 o 477 716 9865, así como a los correos casaculturaleon@hotmail.com, iclcasaculturaleon@gmail.com. Cabe destacar que, previo al desarrollo del Encuentro, el sábado 18 de mayo a las 10:00 horas y en la misma sede se llevarán a cabo una serie de Partidas Blitz, juegos rápidos de ajedrez abiertos al público en los que podrán participar desde los 5 años de edad, aprendiendo a gestionar o administrar el tiempo de manera eficaz. Las personas interesadas podrán acercarse a conocer más sobre la disciplina y convivir con ajedrecistas de diferentes edades que forman parte de los talleres de ajedrez impartidos en la Casa de la Cultura Diego Rivera. Conoce las actividades del ICL en la página culturaleon.com, así como en redes sociales, Facebook: Instituto Cultural de León; Twitter, Instagram y TikTok: @culturaleon.

Historias de valor para la infancia

Texto Edgar A. Aguirre VegaDiversa es una de las tantas palabras con las que hoy en día podríamos definir a la literatura. ¡Maravillosa diversidad! Y así como en lo es en general, también en lo particular; pues cada uno de los géneros aborda y emplea numerosas formas y formatos para presentar sus variados contenidos. La literatura infantil, por ejemplo, ha evolucionado, ha dejado de ser un género pequeño y de simple ocio para entrar a las grandes ligas, se ha vuelto un abanico de enormes posibilidades, una industria que ya no da marcha atrás.Podemos acercarnos a valorar los libros infantiles y juveniles desde diferentes parámetros, como el histórico, el literario o el ideológico, pues las funciones de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) pueden resumirse en tres: iniciar el acceso a la representación de la realidad compartida por una sociedad, desarrollar el aprendizaje de las formas narrativas y servir como vehículo comunicativo y socializador de las nuevas generaciones.1 Aunque no siempre fue así; en América Latina, en la época precolombina, la oralidad fue la principal herramienta para que niñas y niños conocieran las historias que rodeaban a sus pueblos, mitos y leyendas eran compartidas pero sin ser realmente un producto para las infancias. Lo mismo sucedió en la Colonia, pues el sincretismo cultural únicamente propició el surgimiento de relatos como las fábulas moralizantes y sus objetivos puramente adoctrinantes. Durante la época de la colonia se trajeron libros infantiles impresos en España con un carácter pedagógico con el fin de educar a la infancia. Eran libros que presentaban valores patrióticos, morales y religiosos con niñas y niños modelos, obedientes y estereotipados. Solo a finales del siglo XIX encontramos a los verdaderos precursores de una literatura infantil auténtica que van a cambiar la sensibilidad y el modo de escribir. Van a aparecer ahora unos libros de carácter estético cuyos autores consideran al niño como receptor de estas lecturas. Estos nuevos escritores van a impulsar una literatura más libre protagonizada por niños reales que viven situaciones comunes a la realidad de Latinoamérica.2 La conciencia y plena visibilidad de la infancia y de lo que ésta representa permitió también la aparición de grandes figuras como el cubano José Martí, considerado el creador de una literatura infantil con rostro propio, escribiendo directamente a niñas y niños a través de La Edad de Oro, revista mensual que estaba «dedicada a los niños de toda América para que sepan cómo se vivía antes y se vive hoy en América y en las demás tierras». Los cuentos y poemas de José Martí constituyen un hito en la literatura infantil latinoamericana porque consideró al niño como receptor de lecturas. «Los niños saben más de lo que parece» escribe Martí estableciendo el perfil del niño al que se dirige: curioso, activo y con una capacidad receptiva superior a la que por entonces el sistema escolar tenía en cuenta.3 Así, en una larga lista y una extensa historia, se suman destacados precursores de esta literatura infantil latinoamericana: Rafael Pombo (Colombia), Monteiro Lobato (Brasil), Marcela Paz (Chile), Nicolás Guillén (Cuba), Carmen Lyra (Costa Rica), Joaquín Gutierrez (Costa Rica), Gabriela Mistral (Chile), Rubén Darío (Nicaragua), Francisco Gabilondo Soler, Cri Cri (México), Rafael Rivero Oramas (Venezuela), Pascuala Corona (México), Horacio Quiroga (Uruguay), Constancio C. Vigil (Argentina), José Sebastián Tallon (Argentina), Aquiles Nazoa (Venezuela), Óscar Alfaro (Bolivia) y Juana de Ibarbourou (Uruguay). Es tal la relevancia y el valor que este tipo de literatura ha logrado a través del tiempo, que desde 1967 —cada 2 de abril y coincidiendo con el nacimiento de Hans Christian Andersen— se celebra el Día Internacional del Libro Infantil, fecha instaurada por IBBY (Organización Internacional para el Libro Juvenil), colectivo internacional que busca un mejor entendimiento entre los pueblos a través de la literatura infantil, así como garantizar el acercamiento de la infancia a los libros. Anualmente, IBBY México publica una guía de libros infantiles y juveniles, una herramienta útil para quien desee identificar lecturas para el hogar, el aula o la promoción de la lectura. La lista se realiza a través de leer, evaluar y seleccionar novedades enviadas por las editoriales a un Comité Lector, y es clasificada por etapas: pequeños lectores, los que empiezan a leer, los que leen bien y grandes lectores. Además de la ficha bibliográfica, se integran la sinopsis, comentarios, temáticas, premios o reconocimientos, y un distintivo a aquellos catalogados como favoritos del comité. En 2023, por ejemplo, la guía —en su edición 35— destaca el trabajo de escritoras y escritores como Abigail Rodríguez Contreras (México) con Arrullo de luciérnagas. Nanas en lenguas originarias de Puebla, ilustrado por Amanda Mijangos y Armando Fonseca; María Baranda (México) con Buscando a Sapo, ilustrado por Mariana Roldán; Micaela Chirif (Perú) y El mar, con ilustraciones de Armando Fonseca, Amanda Mijangos y Juan Palomino; Alexandra Castellanos Solís (México) con Gigante; José Ignacio Valenzuela (Chile) con ¿De qué color es tu sombra?, ilustrado por Pamela Medina; Verónica Prieto (Chile) con En la verde colina, e ilustraciones de Scarlet Narciso; Clementina Equihua (México) y ¿Cómo se protegen?, ilustrado por Amanda Mijangos; Roger Ycaza (Ecuador) con Clic; Cecilia Pisos (Argentina) con Coplitas con Preguntón, ilustrado por Eleonora Arroyo; Gabriela Olmos (México) con El sueño de los dioses y otros cuentos huicholes, ilustrado por José Benítez Sánchez; John Fitzgerald Torres (Colombia) y la ilustradora Paula Ortiz con La luna es un renacuajo; Verónica Murguía (México) y Mi monstruo Mandarino, con ilustración de Dani Scharf; Eduardo Otálora Marulanda (Colombia) y Mi primer Quijote, ilustrado por Paola Acevedo; Monique Zepeda (México) con Nicolás dos veces, ilustrado por Cecilia Rébora. El camino ganado no es cosa fácil, mucho menos con la brutal competencia que existe hoy en día en prácticamente todos los ámbitos. El papel de las editoriales es fundamental y notorio, la calidad de contenidos, formatos y, por supuesto, escritores e ilustradores es vital. A lo largo de Latinoamérica, existen casas editoriales y sellos que accionan y abonan al desarrollo de la literatura infantil, de entre ellas, los siguientes ejemplos: En México, Ediciones El Naranjo, Petra Ediciones, Ediciones Tecolote, Alboroto Ediciones y el Fondo de Cultura Económica con su colección A la orilla del viento; en Argentina, Pequeño editor, Limonero Ediciones, Editorial Ojoreja, Ediciones Iamiqué y Ediciones Urano; en Venezuela, Ediciones Ekaré y Playco Editores; en Colombia, Babel Libros, Editorial Tragaluz, Editorial Rey Naranjo, LuaBooks, Grupo Educar, Editorial Monigote y Cataplum Libros; en Brasil, Pallas Editora; en Chile, Editorial Amanuta y Editorial Forja, y en Perú, Editorial Crecer. Mientras que SM, Planeta, Penguin Random House, Libro del Zorro Rojo y Norma Editorial son algunas que no pertenecen al continente, pero sí mantienen una fuerte labor editorial dentro del territorio. Hoy, sin duda, una de las más sanas y robustas comunidades es la de la edición infantil, amplia, heterogénea y muy creativa, porque en ella se desarrollan muy diversos perfiles editoriales y porque el libro como objeto se interviene, a diferencia de otros sectores, de manera que pueda reunir distintos lenguajes para encantar y deleitar al lector. No solo el texto ocupa un lugar preponderante, sino que las ilustraciones, el diseño y el soporte mismo hacen parte de la mirada del editor. Por eso, cuando hablamos del tradicional oficio de editar, en el caso de los libros para niños, nos estamos refiriendo a una tarea más poliédrica y compleja.4 El valor de la literatura infantil es innegable, aunque también lo es la delgada línea de lo que se puede y no considerar como tal; las estructuras, temáticas, formatos y necesidades hacen que exista una enorme, muy enorme —y quizás hasta peligrosa— diversidad de productos, muchos de los cuales no ofrecen ni contribuyen a objetivos como la formación de lectores o el acercamiento a una literatura de calidad, sino que buscan fines meramente comerciales. …¿Y qué cosa es una literatura de calidad? Yo creo que es la que enseña a confiar a los niños en la palabra y que los adentra en el mundo del lenguaje, en la construcción del sentido a través de la palabra. Por eso es importante no caer en la idea de que porque los niños lean vayan a ser mejores personas o por alguna aproximación al libro va a haber un efecto mágico que nos convierta en algo mejor de lo que somos. Los libros no nos eximen del trabajo sobre nosotros mismos y de la responsabilidad que tenemos hacia los niños. Parte de esa responsabilidad es producir, escribir e ilustrar libros de calidad: que fomenten el espíritu crítico, que permitan un ejercicio de la libertad creativo, que convoquen a los lectores a forman parte, sin caer en lo panfletario o en lo didactista5, menciona la escritora peruana Micaela Chirif. Los retos siguen siendo muchos, pero la distancia recorrida y los avances son abismales en comparación con algunas décadas atrás. Los pabellones y programaciones infantiles en las ferias de libros son fundamentales y necesarios; la Feria Nacional del Libro de León, Fenal, es un claro ejemplo de ello —basta recordar que inició como Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil en 1990—, donde edición con edición se busca abordar y atender a la niñez con perspectivas que permitan la reflexión, el análisis y el entretenimiento a partir de las letras. El panorama de la literatura infantil en Latinoamérica se ha consolidado y ahora es protagonista en infinidad de espacios; acerquémonos. Referencias 1La literatura infantil y juvenil en las bibliotecas: fomentando el cuidado de la infancia | Extensión Universitaria en Sevilla | UNED. (s. f.). https://extension.uned.es/actividad/idactividad/32257 2Al. (2013, 30 julio). Informe LIJ. Precursores de la Literatura Infantil y Juvenil en América Latina. OBJETO:LIBRO. https://objetolibro.wordpress.com/2013/07/27/informe-lij-precursores-de-la-literatura-infantil-y-juvenil-en-america-latina/ 3Ibid. 4Team, L. (2023, 21 mayo). Edición de libros para niños, un contexto particular - Latin American Literature Today. https://latinamericanliteraturetoday.org/es/2023/03/edicion-de-libros-para-ninos-un-contexto-particular-2/ 5Sáliche, L. (2019, 15 noviembre). La literatura infantil y juvenil en América Latina, en la mirada de tres autores. Infobae. https://www.infobae.com/america/cultura-america/2019/11/15/que-momento-atraviesa-la-literatura-infantil-y-juvenil-en-america-latina/ -Editor Anonimo. (2023, 30 marzo). Las mejores editoriales infantiles de Latinoamérica - Editoriales Infantiles2022. Editoriales Infantiles. https://www.editoriales-infantiles.com/mejores-editoriales-infantiles-de-latinoamerica/ -Literatura infantil latinoamericana, Fanuel Hanán Díaz. (s. f.). https://www.dondevivenloslibros.com/2011/08/literatura-infantil-latinoamericana.html -Guía de libros infantiles y juveniles IBBY México 2023, https://www.ibbymexico.org.mx/wp-content/uploads/2023/03/Guia_IBBY-Libros_2023.pdf